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Argentina fue designada para ser
sede del torneo de 1959 en medio
de la desorganización existente
en la Confederación Sudamericana,
que se vio obligado a celebrar dos
torneos en ese mismo años.
El primero fue el que se jugó
en Argentina y el segundo, denominado
extra, tuvo lugar en Ecuador.
Argentina cambió íntegramente
el equipo que conquistara el trofeo
de 1957, la única excepción
fue el puntero Omar Orestes Corbata.
Pero los rioplatenses, aún
con un equipo nuevo, volvieron a
ser favoritos y como tales, ganaron
el evento, aunque no fue sencillo,
ya que Brasil venía precedido
de haber logrado el título
mundial el año pasado.
El 10 de marzo de 1959, en el estadio
de River Plate, comenzó el
torneo entre Brasil y Perú.
De parte de los brasileños
debutaba en un sudamericano el famoso
Pelé, que venía de
ser la revelación futbolística
internacional en el Mundial de Suecia
1958.
En verdad, Brasil tenía
un equipo de gran envergadura. Para
tener en cuenta, aquella selección
brasileña que jugó
la Copa América de 1959 formaba
con Castilho, Paulinho y Bellini
en la defensa. Nilton Santos, Zito
y Orlando en la volante. Dorval,
Didí, Henrique, Pelé
y Zagallo eran los delanteros.
Por su parte Perú no se
quedaba atrás y con una combinación
de juveniles y veteranos conformó
una de las selecciones más
vistosas. Asca, Fleming y Fernández
eran los defensores. De La Vega,
Benítez y Grimaldo, los volantes.
Gómez Sánchez, Loayza,
Joya, Terry y Seminario, los delanteros.
El partido resultó excelente
y terminó 2-2. Pelé
y Didí anotaron para Brasil.
Seminario en dos oportunidades para
el Perú. El gol contra Perú
fue el primero que hizo Pelé
en un Sudamericano.
Por su parte Paraguay venció
2-1 a Chile mientras que los peruanos
volvieron a dar espectáculo
derrotando 5-3 a Uruguay con tres
goles de Loayza, uno de Joya y uno
de Gómez Sánchez.
Argentina debutó apabullando
6-1 a Chile. Esta selección
no fue una de las mejores de su
historia, pero al menos sirvió
para limpiar su pálida imagen
que había mostrado en el
mundial de Suecia.
Los chilenos también sucumbieron
con Brasil pero 3-0 con dos goles
de Pelé y uno de Didí.
Uno de los favoritos, Uruguay, tuvo
una actuación por debajo
de sus antecedentes: si bien aplastó
7-0 a Bolivia y venció 3-1
a Paraguay, el resto fueron todas
derrotas: cayó 3-1 ante Brasil,
4-1 contra Argentina, 1-0 frente
a Chile y 5-3 con Perú.
Finalmente argentinos y brasileños
definieron el título en uno
de los encuentros más emocionantes
de la historia de los sudamericanos.
Ante unas 80 mil personas en el
estadio River Plate, el 4 de abril
empataron 1-1 con gol de Pizutti
para los gauchos y Pelé para
Brasil. Con este resultado Argentina
se consagró campeón
del certamen con doce unidades.
Pelé fue la figura excluyente
del torneo. Fue considerado el mejor
jugador del torneo y también
se constituyó como goleador
con ocho tantos.
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