Colombia.com (16/Ago/2007): Los más de 70.000 colombianos que aspiran a cargos de elección popular en los comicios regionales de octubre próximo gastarán en sus campañas unos 2,6 billones de pesos (1.269,2 millones de dólares), dijeron hoy fuentes del Sistema de las Naciones Unidas en Bogotá.
El coste se corresponde con un "calculo inicial" de un proyecto de reforma política puesto en marcha en Colombia por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral , con sede en Estocolmo.
"Lo que más llama la atención es que durante la campaña los electores no sabrán el origen de dichos recursos, puesto que no existen normas que obliguen a los candidatos a hacer pública dicha información", dijo el coordinador residente de la ONU y representante del PNUD en Bogotá, el italiano Bruno Moro.
El diplomático advirtió que muchas democracias tienen como un derecho de los votantes "saber el origen del financiamiento electoral y, con ello, conocer mejor los intereses que están en juego en el proceso político".
El asunto reunió en la capital colombiana a expertos del país y del exterior en el Seminario Internacional Transparencia en el Financiamiento Político, convocado por el PNUD, el IDEA, el Ministerio del Interior y de Justicia, la revista Semana y varias organizaciones no gubernamentales del país.
La transparencia en la financiación de la política tiene en Colombia una "doble importancia", resaltó Moro, quien la resumió en "la necesidad de que los ciudadanos conozcan los intereses que están detrás de los candidatos (...) y evitar la infiltración de grupos ilegales que usurpen la voluntad ciudadana".
Ambos temas centran la preocupación de los expertos con vistas a los comicios colombianos del 28 de octubre, en los que los electores podrán designar poco menos de 13.000 cargos, entre alcaldes, gobernadores, concejales y diputados o legisladores regionales.
Según Moro, consolidar esta financiación transparente es "central en la marcha hacia una mejor democracia".
Con ello, dijo, se "contribuye a mejorar la legitimidad de la competencia electoral, a la correcta utilización de los recursos públicos, y refuerza el blindaje de la contienda política frente a la influencia ilegítima de intereses asociados al narcotráfico o grupos armados ilegales".
En este contexto, el director del IDEA para América Latina, el argentino Daniel Zovatto, dijo que la democracia "no tiene precio, pero sí un costo de financiamiento que pesa sobre el Estado".
El dinero es imprescindible para el funcionamiento de la democracia y los partidos políticos, agregó Zovatto, y el reto de todo sistema de esta naturaleza está en contar con los "mejores mecanismos que permitan garantizar que sea el sistema democrático el que controla el dinero, y no a la inversa".
Pero el poder de compra del dinero es más alto en aquellos sistemas con instituciones débiles, continuó el experto, considerado como uno de los más importantes en asuntos de financiación política en el mundo.
Zovatto insistió en que "el funcionamiento de los partidos, su organización y profesionalización, su base de financiamiento y sostenibilidad, tienen un impacto directo en la efectividad del resto del sistema político".
La mayor calidad política está en los países con "un sistema de partidos mejor institucionalizado, con un menor nivel de fragmentación, con un mejor nivel de formación de sus elites", dijo el director regional del IDEA.
Con información de EFE
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