INICIO PÁGINA PRINCIPALE-MAILCHATFOROSBUSCADORPOSTALESCOMPRAS; Tienda VirtualAMIGOS Y CONTACTOSTVRADIO
Colombia.com

TESTIMONIOS

PATRICIA PATTERSON

Nunca tuve miedo de tratar a pacientes con VIH... Me conmueve el esfuerzo que implica para ellos llevar adelante esta enfermedad

El VIH/SIDA impacta no sólo a la persona que lo contrae, nos afecta a todos. BBC Mundo convocó a los lectores que de alguna manera han sido afectados por la enfermedad a compartir su testimonio personal.

La doctora Patricia Patterson, de Argentina, se relaciona desde hace 15 años con pacientes con VIH. En este tiempo, afirma, conoció la discriminación en el ambiente médico y aprendió a ponerse "en el lugar del otro".

La doctora forma parte del equipo de investigaciones clínicas de la Fundación Huésped, en Argentina  

Al año de recibirme de médica, en el año 93 empecé mi práctica hospitalaria en la sala de clínica médica. No tenía muy decidido qué especialidad elegir: me interesaban muchas, pero debía decidirme por una sola... En esa época, en el hospital había muchos pacientes internados a causa del VIH.

Así fue como empecé a ver en esta patología la posibilidad de integración de todos los sistemas en una sola. A medida que me fui especializando, también me impactó la gran discriminación que rodeaba a la epidemia.

Era muy evidente la segregación hacia los pacientes, incluso dentro del ambiente médico.

En esa época existía gran número de pacientes hospitalizados y una alta mortalidad a causa del SIDA, que empezó a cambiar en 1996, gracias a la terapia HAART.

Los médicos no mostraban demasiado interés en atender pacientes con VIH debido a sus dolencias crónicas o por su prolongada internación... y se mostraban temerosos a la transmisión del virus.

Por este motivo, se exageraban las precauciones en la atención de los pacientes, generando mayor estrés y malestar entre los médicos. A los infectólogos nos culpaban de llenar las salas de internación con pacientes VIH positivos.

Yo nunca tuve miedo de tratar a pacientes con VIH y siempre procuré que tomen su enfermedad como una dolencia crónica, que en lo posible no les dificultara la vida cotidiana.

El médico se convierte en una persona muy allegada al paciente, generándose un vínculo muy especial. De este vínculo depende mucho la adherencia al tratamiento y a la atención médica
 
Me conmueve el esfuerzo que implica para ellos llevar adelante esta enfermedad: muchos deben ocultar su condición en su entorno laboral, familiar, social. Otros tienen dificultades para tolerar los tratamientos, hacerse los análisis periódicos, disponer de tiempo para consultar al médico.

Sufren cambios corporales por los medicamentos, no siempre el sistema de salud les entrega puntualmente las drogas antirretrovirales, deben hacer trámites eternos...

El médico se convierte, entonces, en una persona muy allegada al paciente, generándose un vínculo muy especial. De este vínculo depende mucho la adherencia al tratamiento y a la atención médica.

Esta patología está muy ligada al contexto psicosocial del paciente. Por eso, si el médico muestra interés en el paciente, éste se sentirá reconfortado, atendido, cuidado... y su médico muchas veces se convertirá en su psicólogo, en su amigo, en la familia que tiene ausente...

Ya pasaron 15 años desde que me empecé a relacionar con esta patología. En este tiempo, aprendí que es muy importante ponerse un minuto en el lugar del otro.

En la medida que la gente no se ponga a pensar que uno podría estar del otro lado, las cosas no van a cambiar. Es mucho más fácil mantener la enfermedad controlada, que controlar la discriminación en el planeta.

cortesia BBC Mundo

Anterior

1- 2 - 3 - 4