Poncho
Rentería
Al
Auditorio de Poncho le rodeaba un cierto aire de expectativa
por parte de todos, pues es bien conocido su particular
estilo frentero y al mismo tiempo sincero y simpaticón.
Bajo
una gorra tipo safari, con un buzo deportivo y muy sport,
hizo su entrada triunfal el Miércoles
27 de Febrero de 2002 a las oficinas de Colombia.com.
De entrada llegó preguntando por todo y por todas,
pues por más que llegó al quinto piso hace
ratico, sigue siendo un coqueto de aquellos.
La
primera parte del Auditorio la dedicó a hablar de
su infancia política en Tulúa, una zona que
lamentablemente sufrió como pocas los embates de
la violencia política de los años cincuenta.
Nos
dio su visión respecto a su parecer "comunista",
sus repetidos viajes a Moscú, su paso como empresario
editorial, de artesanías y los mil trabajos que hizo
antes de llegar al periodismo.
Y
hablando de periodismo, su trayectoria es innegable. Ha
sido el columnista más leido de El Tiempo y según
él, solo está esperando a que termine su candidatura
para regresar a seguir escribiendo.
Para
la segunda parte del Auditorio, la cuestión se centró
más en la parte política. Poncho habló
de sus proyectos, especialmente el de reducir el Congreso
de la República a una sola Cámara y según
sus propias palabras, a riesgo de quedarse sin su respectiva
curul.
Habló
también de la necesidad de recortar el gasto público,
específicamente en lo que a gastos de representación
tiene que ver. Nada de viajes en primera clase por cuenta
del gobierno, nada de tiquetes internacionales y nada de
carros oficiales.
Las
numerosas escoltas también a su juicio deben ser
acabadas o por lo menos reducidas. Le parece el colmo que
esposas de funcionarios públicos hagan mercado en
estos vehículos y los utilicen para todos menos para
lo que fueron designados.
Caso
aparte mereció su opinión acerca del secuestro
de la candidata presidencial, a la que no dudó en
llamar como imprudente. Otro aspecto interesante es aquel
en el que hace énfasis.
Poncho
no quiere hacer campaña política propiamente.
Nada de discursos, nada de plaza pública, nada de
nada. Dice que si gana bien y que si no también.
Apoya furiosamente a la mujer en la actividad electoral
y asegura que si están marginadas políticamente
hablando, es por culpa de ellas.
Sin
embargo reconoce las inmensas capacidades de mujeres como
Noemí Sanin y de algunas otras y está de acuerdo
con la participación indígena y de otras minorías
en el Congreso.
Actualmente
hace llave con el también candidato Bruno Díaz,
con el cual lleva un buen matrimonio político.