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El interés y la dignidad Nacional exigen no firmar el TLC

 

(22/Nov/2006): Por: Jorge Enrique Robledo, Senador, Polo Democrático Alternativo (PDA)

A tono con la actitud indigna con la que Álvaro Uribe Vélez viene desarrollando las relaciones de Colombia con Estados Unidos, está por ocurrir otro hecho que no solo sacrifica el interés nacional de Colombia, sino que avergüenza a los colombianos ante el mundo, dada la manera como el gobierno se someterá, nuevamente, ante la arbitrariedad estadounidense en el TLC.

Se trata de la decisión de los gobiernos de Colombia y Estados Unidos de firmar, el próximo 22 de noviembre, el Tratado de Libre Comercio entre los dos países, cuando es de público conocimiento –y así se lo acaban de decir a Álvaro Uribe Vélez en el propio Congreso estadounidense– que el Senado y la Cámara de Representantes de Estados Unidos de ninguna manera aprobarán el texto que se suscriba la semana entrante, anuncio que además constituye una violación flagrante de los compromisos que asumió la Casa Blanca con Colombia para el trámite del TLC.

Porque antes de empezar las conversaciones del TLC, el gobierno de Estados Unidos se comprometió con el de Colombia a que lo que se acordara al final de las negociaciones, es decir, lo que se pactó el 27 de febrero de 2006, sería lo que luego aprobaría o no el Congreso estadounidense, pero sin hacerle modificaciones, de acuerdo con el llamado Fast Track, el procedimiento aprobado por el Congreso de Estados Unidos para estos efectos.

¿No es el primer deber del gobierno de Colombia en el TLC exigirle a la Casa Blanca el cumplimiento del Fast Track, que señala que el Congreso estadounidense no podrá modificar lo que firmen los dos países? ¿No constituye una traición al interés de Colombia que quienes representan al país suscriban un acuerdo que obliga a la Nación, pero que ya se sabe la contraparte no va a cumplir? ¿Cuál norma legal autoriza a los funcionarios públicos colombianos a suscribir un contrato –porque el TLC es un contrato–, que solo compromete a Colombia? ¿Hasta dónde va a llegar la abyección de Álvaro Uribe Vélez ante cada pérdida económica y humillación a la que el Imperio somete a Colombia? ¿Van a continuar los principales analistas de los asuntos públicos colombianos guardando silencio frente a despropósitos como este?

Otra razón más, por si no las hubiere en abundancia, para la oposición de los colombianos al TLC.
 
Correspondencia, sugerencias e informaciones a:
Jorge Robledo
senadorrobledo@telesat.com.co
 
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