INICIO PÁGINA PRINCIPALE-MAILCHATFOROSBUSCADORPOSTALESCOMPRAS; Tienda VirtualAMIGOS Y CONTACTOSTVRADIO
Última Hora
Noticias Nacionales
Noticias Internacionales
Inf. de interés
Preguntas
Foros
Especiales
Entrevistas
Colombianos Destacados
Colombianos
en el Mundo
 
 
Lo importante es la historia

 

(11/Ene/2007): Cecilia López Montaño, senadora de la República

Ha sido realmente una oportunidad única seguir de cerca la muerte y sobretodo el funeral del ex presidente norteamericano Gerald Ford. Para aquellos que tienen una vida pública, estos eventos han aportado elementos valiosos para entender lo que realmente debe importar a aquellos que ocupan estas posiciones en la vida de sus pueblos. Aunque fue el ex presidente que vivió durante más tiempo esta posición, jamás se le concedió tanta importancia como en su funeral.

Ejerció como vice-presidente del renunciado Richard Nixon sin haber sido elegido y llegó a la presidencia de Estados Unidos de la misma manera a raíz de la salida forzada de Nixon. Solo ejerció la presidencia por un poco más de dos años y perdió la reelección frente al ex presidente Carter. Parecía que pasaría a la historia norteamericana con más pena que gloria porque cargó con el fardo de las culpas de Nixon. Pero para sorpresa de muchos, inclusive de columnistas norteamericanos, su funeral fijó su posición en la historia de este país.

Fueron muchos días de ceremonias que le dieron la oportunidad a los ciudadanos del común de expresar sus sentimientos. Más de 30.000 personas en Washington DC, en medio del frío y la lluvia de este invierno, expresaron sus sentimientos y reconocimiento por lo que se volvió una frase común: le devolvió la dignidad al país en uno de los peores momentos de su historia reciente. Esta actitud fue ratificada por todos y cada uno de los dirigentes que hablaron en las diferentes ceremonias.

Desde Henry Kissinger, quien fue su Secretario de Estado, el ex presidente Bush, el actual presidente de Estados Unidos y hasta su ex jefe de prensa a quien Ford le pidió expresamente que hablara en sus funerales, solo tuvieron palabras elogiosas para el. "El no necesitaba ese cargo pero Estados Unidos si lo necesitaba a él' fue una de las frases repetidas por todos los dignatarios que hablaron. Era un hombre sin agenda oculta, no tenía doble vida como la mayoría de las figuras pública, era noble, era un hombre del común que no cambió cuando llegó a una posición con la que nunca soñó, fueron algunos de las expresiones más escuchadas.

Lo más importante de lo que se oyó en esos días fue el reconocimiento de la gran generosidad de Gerald Ford cuando perdió la posibilidad de su reelección al perdonar a Nixon y no enviarlo a la cárcel. Todos reconocieron que ésto que tuvo un gran costo para él, fue su mayor acto de generosidad y de amor a su pueblo que lo llevará a la historia norteamericana a una posición de privilegio.

El supo que ese país no resistiría un presidente preso y no pensó en su situación personal sino en su responsabilidad con su país. Lo que en su momento el pueblo americano le cobró no reeligiéndolo, hoy lo ubica en posición privilegiada en la historia de su país. Así lo reconocieron todos.

Esta es la gran lección. Lo que importa es la posición en la historia y no las alabanzas inmediatas. Una cosa es la coyuntura y otra el juicio de la historia. Importante reconocer esta gran verdad cuando se viven momentos complejos en la vida colombiana. Nada se saca con reconocimientos inmensos de apoyo en las encuestas si la historia, cuando analice fríamente lo que ha sido el para-militarismo y su manejo, condene las actuaciones de quienes tuvieron en sus manos el manejo del país. Es una lástima que actualmente se tenga en Colombia, no solo tanto desprecio por la historia, sino tanta incapacidad para analizar lo que sucede en el resto del mundo.
 
Correspondencia, sugerencias e informaciones a:
cecilia@cecilialopez.com
 
www.colombia.com no se hace responsable de los conceptos y opiniones
emitidos por sus columnistas
Atrás Imprimir Enviar
Arriba Compartir