INICIO PÁGINA PRINCIPALE-MAILCHATFOROSBUSCADORPOSTALESI-QUIERO; Tienda VirtualAMIGOS Y CONTACTOSENCUESTASRADIO
Última Hora
Noticias Nacionales
Noticias Internacionales
Inf. de interés
Preguntas
Foros
Especiales
Entrevistas
Colombianos Destacados
Colombianos
en el Mundo
 
 
Entre el dolor y la esperanza

 

(21/Feb/2007): Cecilia López Montaño.
Senadora de la República.


Dolor y esperanza son los dos sentimientos entre los cuales se está moviendo el alma de muchísimos colombianos. Dolor, porque pocos entienden lo que le pasó a la dirigencia nacional que perdió totalmente su norte; porque estos dirigentes hoy vinculados al para-militarismo, tuvieron durante años el claro apoyo de amplios sectores regionales y aún nacionales.

Bastaba con ir al Cesar, especialmente, para identificar un alto de grado de aceptación de estos vínculos, que se veían como un mal necesario. Hacer política en este departamento por fuera de los círculos hoy claramente cuestionados, era una especie de sacrilegio.

Pero no solo es en la Costa, apenas avancen las investigaciones en los Santanderes, Antioquia, el Eje Cafetero, quedará en claro que allí se han vivido situaciones similares. El tiempo lo demostrará. Pero no solo es el escándalo de la para-política. Personas con claros pecados contra el estado tienen columnas en los principales periódicos y programas de radio, cuando no ocupan espacios privilegiados en la televisión. ¿Que pasará con las próximas generaciones si el país continúa siendo tan laxo, tan permisivo?

Pero al mismo tiempo hay esperanza, esperanza de que por fin la justicia muestre su independencia y su capacidad y no pare este proceso. Esperanza de que esta vez sí se llegue a la verdad para que el para-miltarismo no quede flotando como un fantasma. Para que los próximos políticos no sean los herederos naturales de quienes hoy están sindicados. Para que no suceda lo mismo con el proceso 8.000 que resurge cada vez que se cree enterrado.

Aquellos que valoran la verdadera democracia y la política como una noble profesión, es ésta la oportunidad de limpiarla, de reconocer a aquellos con verdadera vocación de servicio, de construir una sociedad con valores altruistas desde cualquier orilla ideológica. La posibilidad de un nuevo país para sus hijos y los hijos de sus hijos. Pero mientras se asimila el dolor se tienen que empezar a construir los fundamentos de la esperanza.

Un primer paso es el apoyo total a la Corte Constitucional y a los órganos de control, una gran presión para que el gobierno no obstruya las investigaciones, no se abrogue su éxito, no interfiera y, más aún, impida que las amenazas que hoy se ciernen sobre los investigadores terminen en crímenes horribles.

Un segundo paso, tan importante como el anterior, consiste enfrentar el ferrocarril que se está dando en el Congreso con los reemplazos de los senadores y representantes vinculados a los procesos judiciales. Por fortuna se están cocinando muchas iniciativas en el núcleo de los partidos políticos, con el apoyo de aquellos miembros del Congreso que buscan su limpieza a todo costo.

No su liquidación que no sería sino evadir el problema y caer en otro peor. Penalizar a los partidos que avalen personas con vínculos cuestionables, devolver el dinero recibido por los votos de los vinculados a procesos. En fin, medidas inmediatas que paren los vínculos mafiosos de la política.

Esta mezcla de dolor y esperanza debe terminar con un saldo a favor de la última y para ello no basta con lamentarse sino que es necesario actuar. Tiene que haber sanción social y todos los familiares de los senadores y representantes cuestionados, deben salir del gobierno.

La próxima semana el Congreso debe plantearse acciones concretas que le demuestren al país que a todo costo se va a proceder a su recuperación. Solo falta lo que haga el gobierno. Si no rompe con todo lo relacionado con el para-militarismo pagará un altísimo precio no solo nacionalmente sino en el resto del mundo. Matará así la esperanza de muchos colombianos quienes se quedarán
 
Correspondencia, sugerencias e informaciones a:
cecilia@cecilialopez.com
 
www.colombia.com no se hace responsable de los conceptos y opiniones
emitidos por sus columnistas
REGRESAR IMPRIMIR ENVIAR A UN AMIGO