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Cerca del infierno

 

(28/May/2007): Por: Cecilia López Montaño

Senadora de la República



El tema de las negociaciones bilaterales de comercio con los Estados Unidos está en la mitad del debate de todos aquellos que defienden el libre comercio.

Y para sorpresa de los colombianos, muchos de ellos consideran que participar en dichos procesos ha sido lo más parecido a estar “cerca del infierno”. Esta fue la expresión del líder de la negociación del acuerdo de Marruecos, Mohamed Ait-Kadi, quien no obstante haber logrado mucho más que Colombia en el tema agrícola, insiste es que perdieron mucho en propiedad intelectual.

Así mismo, uno de los economistas más renombrados de Australia, Ross G. Garnaut, que acepta ser un claro defensor del libre comercio, considera que fue muy negativa la negociación del Tratado de su país con Estados Unidos. Sorprende su actitud porque precisamente se considera que esta negociación fue un ejemplo dado que este país devolvió el tratado porque su Congreso no estuvo de acuerdo con lo negociado en propiedad intelectual en el campo de los medicamentos, y solo firmó cuando consiguió avances.

Sin embargo, el profesor Garnaut afirma que en "copyright" perdieron muchísimo. La posibilidad de compartir con ellos en Washington durante varios días, las angustias del debate del TLC colombiano ha sido un verdadero privilegio.

Varias ideas quedaron claras. Primero, negociar con Estados Unidos, aún para países tan fuertes como Australia, es un verdadero dolor de cabeza porque el interés gringo no es desarrollar a sus contrapartes sino conseguir los mayores privilegios para sus empresas y su economía. Esto que debería ser obvio, no lo es y todos los países pareciera que guardan la esperanza de que en estas negociaciones se equilibre lo imposible, el poderío de Estados Unidos frente a sus nuevos socios comerciales. Segundo, es cada vez más importante para el resto del mundo que se reviva la Ronda de Doha, es decir los acuerdos multilaterales, donde el resto de países tienen más posibilidades de unirse para defender sus derechos. Tercero y esto debe sorprender a muchos, se acepta que los economistas proclives en su mayoría a defender el libre comercio, aceptan que no han sido capaces de convencer al resto de los ciudadanos sobre las bondades de esta estrategia. Se reconoce que el no aceptar la existencia de perdedores ha sido un gran obstáculo para lograr una mayor aprobación.

Es una lastima que Colombia haya manejado estos procesos de manera tan aislada. No solo se privó de la posibilidad de aprender de otras experiencias sino que no utilizó instrumentos existentes que le hubiesen permitido evaluar mejor los posibles impactos y por lo tanto negociar mejor. Es inconcebible que esto si lo hubiera hecho Perú, su socio en este proceso. El IFPRI, el instituto internacional de política agrícola, ha desarrollado un modelo para evaluar las implicaciones de los tratados bilaterales con Estados Unidos, en el sector agrícola. Lo aplicaron en Perú y en muchos otros países y con base en estos resultados Perú tomó decisiones. La suficiencia del equipo negociador colombiano le costará muy caro al país. Realmente el gobierno no tiene sino discursos para defender lo que negoció y el apoyo irrestricto y sin mucho fundamente de los empresarios que saben o suponen que como siempre serán ganadores de este y de todo lo que decida el país.

La lección más importante que Colombia tiene que aprender de estas negociaciones es que respecto a los otros tratados, especialmente aquel que se viene con Europa, tiene que saber negociar. Así se moleste todo el mundo, Colombia en un arranque de inexperiencia no entendió que la globalización también permite aprender de las experiencias de los demás. Por ejemplo, Perú invito a Mohamed Adit-Kadi, el negociador marroquí para que les contara con detalle sobre la negociación de su país y de otros de estos acuerdos comerciales con Estados Unidos. Lo grave es que en Colombia el triunfalismo del gobierno impidió que reconocieran que estaban cerca del infierno en el proceso de llegar a acuerdos con Estados Unidos.
 
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