Marcela Carvajal
REFLEJO DE LA REALIDAD COLOMBIANA
La
actriz le da vida a Alejandra León, la nueva directora de
la Unidad Especial de la Dian en El Informante, la segunda
temporada de El país de las mercancías. La actriz habla
de su papel y de lo difícil que resulta interpretar una
situación que cada vez es más 'normal' en Colombia.
La dura experiencia de vivir con la incertidumbre de sí
su padre realmente fue asesinado por sus secuestradores
y la posterior muerte de su madre, que no pudo superar la
desaparición de su esposo y la ruina de su familia, la llevaron
a convertirse en una mujer dura, incorruptible y que busca
establecer la verdad por encima de todo.
Aunque
había decidido radicarse fuera del país con su novio, con
quien llevaba siete años de relación, el descubrimiento
de que la engañaba con otra mujer, la hace decidirse y volver
a Colombia para trabajar junto a su amiga Susana, ahora
Directora de la Dian, quien le ha propuesto volver a la
Institución, ahora como Jefe de la Unidad Especial.
Para conformar este grupo Susana también ha convocado a
Federico López, el jefe de Grupo de Fiscalización de la
DIAN en Barranquilla, quien aceptó trasladarse a Bogotá.
Desde un comienzo entre los dos hay química y el trabajo
se encarga de unirlos aún más.
La
actriz que interpreta este personaje es Marcela Carvajal,
una de las más reconocidas figuras de la televisión colombiana
que ha combinado la actuación con la presentación… fue bien
recibida por la crítica su participación como presentadora
de Las cosas secretas del Noticiero CM&, hace un tiempo.
En el campo de la actuación los televidentes la recuerdan
por sus interpretaciones en De pies a Cabeza, cuyo personaje
(Lucía) también sufrió la desaparición de su esposo, La
sombra del deseo, María María, OKTV y Por qué diablos, entre
otras producciones.
Más
recientemente se le vio en la pantalla grande en la película
colombiana Diástole y Sístole, la cual protagonizó junto
a Nicolás Montero, con quien se encuentra nuevamente, esta
vez para realizar El Informante, para el Canal RCN.
Sin
duda el personaje que representa en El Informante se identifica
con miles de colombianos que pierden a sus familiares luego
de penosos secuestros. ¿Ha conocido casos reales?
Si
he conocido casos reales y son espeluznantes, y cada vez
son mas los que conozco de primera mano, porque hoy en día
cualquiera puede ser víctima del secuestro, sin importar
la edad, el sexo, la condición económica, política o social,
y es todo un reto interpretar a la hija de un secuestrado.
Creo que no hay palabras que puedan describir la impotencia,
la rabia y la inmensa tristeza que se siente al tener a
un ser querido secuestrado.
¿Que ha sido lo más duro de esta realidad que ahora lleva
a la pantalla chica? La dificultad de describir e interpretar
un estado que pareciera no tuviera solución.
¿En la ficción es la segunda vez que sufre la desaparición
de un ser querido en manos de violentos (De pies a Cabeza),
qué tanto cree que ha cambiado este fenómeno desde entonces
hasta ahora? Creo que no mucho, la impotencia y el grado
de impunidad sigue siendo el mismo. Los secuestradores o
los secuestradores en potencia pareciera que no tienen conciencia
alguna de lo que hacen.
¿Cuál
fue el proceso de construcción de este personaje?
La verdad asumir este proyecto y este personaje se hizo
de una manera muy rápida, así que lo he estado construyendo
a medida que hemos estado grabando. De todas maneras tuve
la oportunidad de conocer a los directivos de la DIAN, inclusive
al jefe de la unidad especial, personaje que interpreto
en la serie.
¿De
todos los aspectos de la vida de Alejandra León cuál es
el más complejo?
No
sé si complejo pero nuevo e interesante, es asumir un personaje
que cree que con un cargo donde se requiere de toda la honestidad,
la disciplina y la convicción de hacer cumplir las leyes
es la única forma de construir un país más justo y evitar
que los 'asesinos' de la gente honrada se salgan con la
suya.
La historia tiene mensajes muy claros, transmitidos a través
de cada uno de sus personajes ¿cuál será el suyo?
La
mayor virtud de este personaje que trabaja en la DIAN, donde
todos parecen tener un precio, es que es incorruptible,
inclusive cuando el amor está en juego.
En
medio de todo hay una historia de amor entre Alejandra y
Federico ¿qué se puede adelantar al respecto?
Bueno no es mucho lo que se puede adelantar.
¿Alejandra
vivirá este amor en el país de las maravillas o en el de
las mercancías?
Sin
duda en el de las mercancías, hay pocas maravillas y fantasías,
y les toca sortear el mundo de las mercancías... aunque
si hay mucha aventura.
¿Cómo
ha sido el trabajo con su coprotagonista Nicolás Montero?
un salto de la pantalla grande a la pequeña… Bueno, ha sido
rico volver a trabajar con Nicolás. Es bueno tener de compañero
a alguien con el que ya he trabajado, sobre todo en al aventura
que fue la película Diástole y Sístole.
Nicolás
Montero
EL PASADO TAMBIEN FACTURA
El
actor de Momposina, Amor Amor, Sueños y Espejos, Hombres,
La Madre, El Fiscal, Brujeres y, más recientemente, de la
película Diástole y Sístole, es el protagonista de El Informante,
la segunda temporada de El país de las mercancías.
Federico López es un líder por naturaleza, desde sus tiempos
de estudiante demostró que era el mejor y su vida profesional
lo ha confirmado, sobre todo desde que trabaja con la DIAN,
institución a la que se vinculó en Barranquilla como jefe
de Grupo de Fiscalización, luego de terminar su carrera
como Contador.
Las
cosas no han sido fáciles en su vida y varias veces le ha
tocado empezar de cero, cuando parecía tener todo bajo control.
Su primera lucha fue contra el decano de la facultad de
Derecho, carrera que completó con satisfacción, pero de
la que no pudo graduarse pues el directivo le cobró el que
lo haya denunciado por manejos irregulares.
Luego
fue contra Agustín Castaño, el hombre que le falsificó su
tarjeta profesional para que pudiera ejercer su carrera,
aún sin haberse graduado en la universidad y por último
contra Rubén Castro, el empresario para el que trabajaba
y al cual admiraba hasta que se enteró que era un narcotraficante
que lavaba dólares a través de los negocios que él mismo
le manejaba.
De
todo lo que había vivido, Rubén era su más grande problema,
pues le debía el 'favor' de quitarle de en medio a Agustín
y Federico sabía que eso, hecho sin su consentimiento, no
lo podría pagar en el resto de la vida. Pero las cosas no
fueron así, pues su jefe le permitió abandonar la ciudad
y empezar una nueva vida, esta vez en Barranquilla.
Como funcionario de la DIAN en esa ciudad, no ha hecho más
que sobresalir. En un año ha logrado controlar gran parte
de la entrada de contrabando de ese territorio. Ha terminado
con grandes bandas de traficantes de varios productos que
vienen de Venezuela y le ha cerrado las rutas a gran parte
del contrabando que viene de Maicao. El panorama para Federico
parece mejorar con la muerte de Rubén, lo que lo convence
de aceptar trabajar en la Unidad Especial de la Dian en
Bogotá. El equipo que conforma con Alejandra León y con
la directora de la Dian resulta todo un éxito lo que lo
hace empezar a ver la vida de otra forma.
Sin
embargo, el pasado también factura y en el mejor momento
de su carrera, Federico recibe la visita de Nelson Castro,
el hijo del fallecido Rubén, quien le demuestra que las
deudas con el narcotráfico se heredan, obligándolo a trabajar
para él en la creación de una empresa a través de la cual
pueda seguir lavando dólares.
El mundo se derrumba nuevamente para Federico, pues Alejandra
ha recibido anónimos que le informan sobre los movimientos
ilegales de la nueva compañía y le pide que él sea el infiltrado
para buscar pruebas que inculpen al narco.
¿Si realmente usted fuera parte de la Dian cuál sería el
castigo para Federico por sus errores?
Soy
muy malo imponiendo castigos, tiendo a pensar que el cometer
un error suele ser el mayor castigo, pero como estamos en
una sociedad donde nuestras acciones perjudican a los demás
existen sanciones penalmente establecidas. Ahora, creo que
para Federico su peor castigo es tener que mentir permanentemente,
esa es una dinámica dentro de la cual uno se pierde con
gran facilidad.
¿Qué tan real considera a su personaje con respecto al chantaje
de que ha sido víctima, primero por parte de Agustín y ahora
de Nelson?
El chantaje es real y también es real que vivimos en un
país donde el chantaje se vive todos los días y éste es
un personaje que se deja chantajear, así que esa es la historia
que estamos contando.
Federico
en primer lugar incurrió en un acto delictivo y por eso
lo chantajean. Luego debe pagar las consecuencias de su
delito y de aceptar el chantaje… aún así no es tan diferente
del colombiano promedio.
Ahora,
no sé, decir que el delito no paga, creo que es un poco
irreal. Ser un hombre honesto es una decisión personal y
a mi modo de ver debe ser completamente racional y consciente.
Podría decir que la decisión de tomar la justicia en las
propias manos es normalmente un abuso contra la organización
social y que por ende cometer dos delitos no conduce a crear
una buena acción.
¿Cree
que la actitud de Federico al falsificar la tarjeta profesional
podría llamarse 'malicia indígena'?
No,
lo que es, es una irresponsabilidad.
¿Cuál es el mensaje de su personaje en El Informante?
El espacio individual que tiene cada colombiano para decidir
ser un hombre honesto es quizás el único espacio real que
tenemos para oponernos a la injusticia, a la corrupción
y al desorden. Y para resumir, hay que pagar los impuestos
porque eso es lo decente así todo parezca indicar que es
injusto.
¿Qué
tal el reencuentro con Marcela Carvajal luego de su trabajo
para cine?
El
reencuentro con Marcela ha sido más que grato, ha sido divertido,
cariñoso y estamos tratando de crear la complicidad necesaria
para hacer de nuestros personajes seres complejos e interesantes.
Ramiro
Meneses
UN NARCO DE ALTA FACTURA
El
nuevo antagonista de El Informante, la segunda temporada
de El país de las mercancías, será interpretado por este
actor paisa que se ha movido con igual éxito entre el drama
y la comedia.
Viste diseños exclusivos de los mejores diseñadores colombianos
y extranjeros, sin embargo, no puede negar su origen cuando
los combina con botas de cuero de culebra. Todo lo que ha
querido en la vida lo ha comprado, pues si algo aprendió
de su padre es que todo ser humano tiene un precio.
Aunque
tuvo la oportunidad de estudiar en la mejor universidad
no logró acoplarse al estilo de vida del ambiente estudiantil
y mucho menos a la poca aceptación de sus compañeros. Pero
actualmente eso ya no le preocupa, pues llegó a la conclusión
de que no necesita un título y que el respeto se gana a
punta de bala.
"Nelson -explica Ramiro Meneses- no es precisamente el hombre
que pueda decir que es producto de la sociedad, es un muchacho
que lo ha tenido todo, lo que lo convierte más bien en un
capricho de la sociedad".
Está
casado con Cecilia (Ana Lucía Dominguez), una hermosa mujer
que vive a su lado desde muy joven, y ella no ha sido la
excepción en sus 'compras'. La convenció de realizarse varias
cirugías plásticas hasta convertirla en una exhuberante
mujer que ahora lo hace sentir muy inseguro, llegando incluso
a obsesionarse con un posible engaño de su parte. Nelson
no lo soportaría, a pesar de que él es infiel todo el tiempo.
"Intento que este personaje sea real -agrega el actor- aterrizarlo
y volverlo totalmente terrenal, que sea creíble y que la
gente sepa que existe. Por otra parte trabajo en el perfil
sicológico que es como darle un alma a Nelson".
Con
la muerte de su padre Nelson hereda los negocios, las deudas
y los favores, y estos últimos los piensa aprovechar al
máximo, pues ya sin la figura de Rubén, quien fuera Senador
de la República, y con el aumento desmesurado de las ganancias,
ya no sabe como ocultar su condición de narcotraficante.
Esto
le preocupa enormemente, pues hasta ahora su padre había
logrado, a través de sus contactos en las altas esferas,
que el apellido Castro no fuera vinculado formalmente al
negocio del narcotráfico.
"La nueva generación de narcotraficantes -complementa Meneses-
se caracteriza por tener una nueva mentalidad. Ya no se
muestran con ostentosos atuendos y son muy cautelosos, pues
las condiciones y la seguridad son más fuertes que hace
diez años. Tienen estatus y son mucho más preparados, se
las ingenían con otro tipo de operaciones para poder seguir
vigentes con un negocio como el narcotráfico"
Por
todo esto Nelson decide buscar a Federico López (Nicolás
Montero), un abogado que ahora trabaja con la Dian y a quien
pretende obligar a montar para él una empresa de Servicio
Intermediario Aduanero (SIA) y de esa forma conseguir una
mejor manera de lavar dinero.
Como
recompensa por sus servicios le ofrece a Federico no contar
que hace unos años, supuestamente, asesinó a un hombre que
lo chantajeaba. Aunque ahora Nelson tiene una nueva herramienta
para amenazarlo… trabajará para él o dañará a la mujer que
ama: Alejandra León (Marcela Carvajal).
Ana
Lucía Dominguez
VICTIMA DE LA INOCENCIA
La
joven actriz interpreta a Cecilia, la esposa de un narcotraficante
que por años la tuvo engañada haciéndose pasar por un correcto
empresario, en El Informante, la nueva serie del Canal RCN.
Cegada
completamente por el amor, Cecilia cree en todo lo que su
esposo le dice sobre su vida laboral y personal. Aunque
ha escuchado muchos rumores sobre los supuestos negocios
ilícitos de Nelsón Castro (Ramiro Meneses) se niega rotundamente
a bajarlo del pedestal donde lo tiene desde su adolescencia,
cuando él le ofreció a su familia cuidarla hasta que tuviera
la edad suficiente para convertirla en su esposa.
"Cecilia -explica la actriz Ana Lucía Dominguez- es una
mujer muy sencilla, de pueblo. Está deslumbrada por tantas
cosas de las que siempre careció y que hoy, gracias al dinero
de su esposo, tiene en abundancia. Pero el dinero no es
lo que realmente le importa, ella sólo quiere cuidar a su
familia y seguir amando a Nelson".
Sin
duda lo adora, pero nada de lo que haga es suficiente para
demostrárselo y ella no comprende porque la agrede sicológicamente,
cuando ella sólo vive en función suya. Incluso ha aceptado
realizarse varias operaciones estéticas sólo para verse
como él quiere. Es tal su ingenuidad que muchas veces se
culpa de provocarle celos y acepta con resignación que su
lujosa casa se convierta poco a poco en una cárcel.
El
descubrimiento de que Nelson tiene un hijo con otra mujer
la lleva a investigar más a fondo sobre los negocios reales
de su marido y empieza a despertar del largo sueño para
vivir una pesadilla. "Esta situación la viven muchas mujeres
en Colombia -agrega Ana Lucía- la diferencia es que una
gran parte de ellas saben en lo que se están metiendo. Cecilia
en cambio fue engañada en su ingenuidad, es un personaje
muy hermoso".
Nelson
deberá descubrir ahora de lo que es capaz una mujer herida
en su amor propio.