Al tiempo que participaba en la competición alemana de Turismos, Albers obtenía su primera oportunidad en el mundo de la Fórmula 1, al realizar diversas sesiones como probador con Minardi. Sus buenas actuaciones en estas pruebas le valieron un asiento con la escudería italiana para la temporada 2005. Las dificultades de la escudería, de sobra conocidas, le impidieron obtener unos buenos resultados en las primeras carreras, pero la confianza en sus posibilidades le hizo completar una digna temporada. Incluso consiguió sus primeros puntos en el polémico Gran Premio de Estados Unidos de 2005, en el que tan sólo tomaron la salida 6 coches. La temporada pasada fue uno de los pilotos titulares de Midland, junto con Tiago Monteiro. Su actuación no fue demasiado destacada, luchando siempre con su compañero y los Super Aguri por evitar las últimas posiciones de la clasificación. Aún así, el holandés realizó méritos suficientes como para mantener su asiento de cara a esta temporada.