Después de convencer a Sir Frank Williams con sus actuaciones en la GP2 y en los entrenamientos libres durante 2005, consiguió un volante titular en la escudería británica. En su debut salía en una discreta 12ª posición, sin embargo, tras una carrera espectacular, logró terminar en séptima posición y sus dos primeros puntos en la F1. El resto de la temporada fue un suplicio (salvo otro séptimo puesto en el GP de Europa) y terminar las carreras pasó de ser una obligación a ser un objetivo. 2007 debería ser muy distinto si los motores Cosworth cumplen un poco mejor que los del año pasado.