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Chile conquista su primer oro olímpico en épica jornada del tenis
(Atenas)
(dpa) - Chile puso fin a toda una historia de frustraciones deportivas al conquistar en la madrugada de este domingo el primer oro de su historia olímpica gracias a la pasión sin límites de sus dos mejores tenistas.
Fernando González y Nicolás Massú se impusieron a los alemanes Nicolas Kiefer y Rainer Schuettler por 6-2, 4-6, 3-6, 7-6 (9-7) y 6-4 en un emotivo encuentro que terminó a las 2:39 (23:39 GMT del sábado) del domingo en Atenas.
González, número 20 del mundo, fue el héroe del día, ya que batalló durante más de siete horas sobre el cemento del centro olímpico de tenis para conquistar dos medallas: tres horas y 25 minutos en el individual y tres horas y 43 en el dobles.
Curiosamente, en ambos partidos estuvo seis veces a un punto de quedarse sin nada: levantó dos match points en el individual y junto a Massú cuatro consecutivos en el dobles.
"Con dos jugadores tenemos tres medallas... Los chicos estos se matan por su país", destacó emocionado el capitán del equipo chileno, el argentino Horacio de la Peña.
La primera presea llegó en el individual, al conquistar el bronce derrotando al estadounidense Taylor Dent por 6-4, 2-6 y 16-14.
La medalla estuvo a punto de caer en manos estadounidenses, ya que González se recuperó de dos match points sirviendo 13-14 en el set final. Anteriormente, con Dent sacando 3-5, dispuso de una oportunidad de definir antes el encuentro.
Pero el choque estaba llamado a ser casi eterno, y en medio de puntos espectaculares y el delirio del público en el estadio central del OAKA, el principal complejo olímpico ateniense, ambos jugadores protagonizaron una lucha plena de emoción.
Una derecha paralela desde el fondo, tras mover a Dent -29 del ranking- por todo el fondo de la cancha, le permitió a González definir el partido.
Emocionado, comenzó a golpearse el pecho con la raqueta, se mordió los labios y cerró los ojos. En la tribuna, de la Peña saltaba eufórico.
La medalla ganada por González, de 24 años y 20 del ranking mundial, era la décima en toda la historia olímpica de Chile: siete de plata y tres de bronce.
Tras apenas dos horas de pausa, llegó el turno del dobles, que tenía la oportunidad de capturar ese oro que Chile jamás había visto colgando del cuello de sus deportistas.
Estaba la duda acerca de la respuesta física de González, pero pronto se vio que, si al chileno le faltaba fuerza, le sobraba corazón.
El primer set fue pura adrenalina, con la pareja sudamericana llevándose por delante a los alemanes. Pero la tensión y el cansancio se hicieron sentir en los dos siguientes parciales, dónde Massú y González mostraron ciertas imprecisiones que les permitieron a los alemanes sacar ventaja. Eran las 00:13, y Massú y González abandonaban la cancha para ir a los vestuarios.
Cuatro minutos después regresaron. Las cosas se complicaron, y la ventaja alemana pareció decisiva cuando Schuettler y Kiefer se adelantaron 6-2 en el tie break: cuatro oportunidades para ganar, en un sólo punto, el oro olímpico. Las desaprovecharon todas.
Y así se llegó al quinto set, dónde los chilenos quebraron para adelantarse 1-0, pero quedaron pronto 1-3 abajo. Una vez más, se recuperaron, y cuando una volea de Schuettler se quedó en la red, Massú se arrodilló y besó el cemento caliente de Atenas. Acababan de quebrar: 5-4 y a servir por el oro olímpico.
Llegó, sólo dos minutos después, con Massú y González abrazándose frenéticamente en el piso y los alemanes mirando azorados desde la red. Mientras sonaba "La flor de la canela", un reducido grupo de deportistas e hinchas chilenos se abrazaban en la tribuna y disfrutaban de un momento único en la historia de su país, momento que paradójicamente pueden repetir mañana.
Massú debe jugar la final individual ante el estadounidense Mardy Fish, buscando su segundo oro en Atenas. Con las tres medallas del tenis, Chile supera ya ampliamente la cosecha de Sydney 2000, donde sólo ganó el bronce con la selección masculina de fútbol, aunque Atenas 2004 quedará en el recuerdo de todos los chilenos por la llegada, tras un siglo de espera, del ansiado oro olímpico.
Por Sebastián Fest (dpa)
Foto: Diario La tercera (Chile)
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