Japón decidirá el campeón de un Mundial de F-1 por décima vez

Viernes, 10 / Oct / 2003
 
Colombia.com
Japón, donde el domingo se disputará la última prueba del Mundial 2003 de Fórmula Uno, decidirá por décima vez en la historia el ganador de un campeonato de la categoría reina del motor, esta vez entre el alemán Michael Schumacher y el finlandés Kimi Raikkonen.

Schumacher (Ferrari) está a un paso de lograr un sexto título mundial sin precedentes, para lo cuál le bastaría sumar un punto (es decir, concluir octavo) o que Raikkonen (McLaren Mercedes) no gane en la pista japonesa.

Japón decidirá por décima vez, sólo superado en esta estadística por Italia, donde en Monza se resolvió un campeonato en doce ocasiones.

Schumacher, de 34 años, que ha ganado cinco Grandes Premios en Suzuka, ya celebró en uno de sus circuitos favoritos la consecución de un título.

Fue en el 2000, cuando logró, en la penúltima carrera del Mundial, su primer título para Ferrari (el tercero personal, después de los dos que ganó en 1994 y 1995 con Benetton-Ford y Benetton- Renault, respectivamente), con el que concluyó la travesía desértica de la ’Scuderia’, que llevaba 21 años sin ganar el Mundial (lo había capturado por última vez gracias al surafricano Jody Scheckter).

Los dos años anteriores también se decidió el campeonato en Suzuka, ambas en la última prueba del Mundial y a favor del finlandés Mika Hakkinen, que ganó para McLaren Mercedes los títulos de 1998, en detrimento de Schumacher; y de 1999, para peor suerte del que era compañero del alemán en ese momento, el norirlandés Eddy Irvine.

En tierras niponas se resolvió el dramático Mundial del 76, en el que el austriaco Niki Lauda (Ferrari), que meses antes había sufrido en el Nuerburgring alemán el accidente que le marcó para siempre, no pudo defender, en su regreso a las pistas, el otrora amplio y aquel día ya exiguo margen que le llevaba al inglés James Hunt (McLaren), en una jornada en el que diluvió en el circuito del Monte Fuji, lo que aconsejó la retirada del centroeuropeo en la segunda vuelta.

También en Japón, en un Gran Premio del Pacífico disputado en la pista de Aida, ’Schumi’ resolvió a su favor, en la penúltima prueba, su segundo título universal, el de 1995.

La historia de los duelos en Suzuka -muchos de ellos entre compañeros de escudería- es larga. En 1987, el brasileño Nelson Piquet (Williams) lideraba con doce puntos por delante de su compañero Nigel Mansell, a falta de dos carreras.

En el entrenamiento del viernes, el británico sufrió un accidente y no pudo tomar la salida y Piquet se convirtió automáticamente en campeón del mundo.

En el 88, el francés Alain Prost lideraba con cinco unidades de ventaja sobre su compañero en McLaren, el brasileño Ayrton Senna, también a falta de dos pruebas. El de Sao Paulo, que logró la ’pole’, a pesar de perder trece puestos en la salida, acabó ganando la prueba y gracias al sistema que ’tachaba’ los peores resultados, se proclamó campeón anticipadamente en Japón.

El duelo Senna-Prost se repitió los dos años siguientes. En 1989 el francés, que lideraba con dieciséis puntos de ventaja, colisionó de forma intencionada contra el mito brasileño. Senna pudo proseguir la carrera, pero posteriormente fue descalificado por acortar en una ’chicane’ y Prost se hizo matemáticamente con el campeonato.

La siguiente temporada, Senna pudo celebrar su venganza y, de paso, su segundo título mundial. En esta ocasión era líder, con once unidades sobre Prost, que había dejado de ser su compañero en Williams y pilotaba un Ferrari. En la primera curva, ambos chocaron y quedaron fuera de carrera. Y el principal trofeo voló hacia Brasil.

Y en 1991, Senna, ahora en McLaren, ’peleaba’ de nuevo por el título en Suzuka. En esta ocasión el rival era Mansell, que llevaba 16 puntos menos que el paulista. En la décima vuelta, el título ya estaba decidido, porque el inglés se retiró debido a una avería en los frenos de su Williams-Renault: Senna se convertía en triple campeón del mundo y justo antes de la línea de meta frenaba para cederle la victoria en el Gran Premio de Japón a su compañero, el austríaco Gerhard Berger.

En 1996 se jugaban el título los dos pilotos de Williams, el inglés Damon Hill y el canadiense Jacques Villeneuve. Hill llevaba nueve puntos de ventaja sobre Villeneuve, que logró la ’pole’, pero cuando circulaba en cuarto lugar perdió la rueda trasera derecha y acabó en la gravilla, perdiendo toda opción: el británico ganó esa carrera y el título mundial.

Dos años después, el finlandés Mika Hakkinen (McLaren) llegó a Japón, que albergaba la última prueba del Mundial, con cuatro puntos de ventaja sobre Schumacher, que había logrado la ’pole’, pero al que se le caló el motor en la vuelta de reconocimiento, por lo que tuvo que salir desde el último puesto de la formación.

Cuando había remontado hasta el tercer puesto, "Schumi" pinchó y Hakkinen logró su primera victoria global, que repitió un año después, confirmándola de nuevo en Suzuka, donde le arrebató el triunfo a Eddie Irvine (Ferrari), que le llevaba cuatro puntos antes de la última carrera y que perdió la oportunidad de su vida.

En el 2000 Schumacher le llevaba ocho puntos al finlandés a falta de dos pruebas y tras ganar en Japón llegó a la última carrera, en Malasia, como flamante campeón del mundo.

Ese fue su primer título con Ferrari, que ganaría otra vez en 2001 y de nuevo el año pasado. El domingo puede materializar su sexta victoria global, pero aún le puede dar un disgusto el finlandés Raikkonen. Suzuka será testigo del décimo duelo en Japón por un Mundial de pilotos en la categoría reina del motor.
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