El Rey, champagne y caos presidieron el título de Alonso

Lunes, 26 / Sep / 2005
 
Colombia.com
Desde el momento en que cruzó la meta y se confirmó como el nuevo campeón del mundo de Fórmula 1, Fernando Alonso se vio envuelto en una nebulosa de festejos, llamadas telefónicas y un caos generalizado de felicidad.

"Hasta que no esté solo en el hotel no me voy a dar cuenta. Intentaré coger la cámara y grabar algo para tener un recuerdo", afirmó con una amplia sonrisa el español, que pese a la tranquilidad que había transmitido en los últimos días confesó que durante la carrera no pudo quitarse "el título de la cabeza".

Seis victorias, cinco segundos puestos, dos terceros y un cuarto, fueron las claves de que Alonso sea campeón con dos pruebas aún por disputarse. Los 117 puntos obtenidos le hacen inalcanzable para Kimi Raikkonen, el único piloto que, hasta hoy, tenía posibilidades de arrebatarle el título.

Demasiados errores del finlandés y de McLaren contra una efectividad y una fiabilidad asombrosa de Alonso y Renault. El español sólo se bajó del podio en 4 de las 17 carreras disputadas hasta este momento.

Alonso es ya el sucesor en el trono de Michael Schumacher, que había obtenido cinco campeonatos seguidos y que cederá el "número uno" que ya se había grabado a fuego en su monoplaza para que lo luzca Alonso en la próxima temporada. Un Schumacher sonriente felicitó al piloto de Renault con un efusivo abrazo a la salida del podio.

Pese al simbólico gesto de "entrega del testigo", el español de 24 años, rechaza ser llamado "el nuevo Schumacher". "No sé. No voy a estar tantos años como Michael", afirmó entre sonrisas. Hay que tener mucha suerte para tener el mejor coche durante siete años. Si lo tengo dos años más bien, y si no intentaré cambiarme a otro sitio".

Tras una carrera en la que hizo lo justo y necesario para ser tercero y adjudicarse el título, Alonso se bajó del coche y festejó con su equipo. En el podio protagonizó una de las anécdotas del día cuando asemejó escanciar sidra, típica de su Asturias natal, con la botella de champagne y la copa del tercer clasificado.

Totalmente relajado después de una dura temporada y cuando ya tenía el título en el bolsillo, el asturiano confesó lo que llevaba meses negando. "A partir de la carrera de Hockenheim pensé que podía ser campeón. Antes no, pero a partir de esa carrera la diferencia de puntos que tenía con Kimi me hizo pensar que podía ser Campeón".

Después llegó la celebración total. En el paddock de Interlagos todo era un auténtico caos en torno al box de Renault.

Adentro, el equipo brindaba con champagne, mientras fuera una nube de fotógrafos esperaban al nuevo campeón.

Mientras, Alonso atendía a las televisiones y recibía las felicitaciones del rey Juan Carlos, del Príncipe de Asturias y del presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero.

En el box de Renault se mezclaban invitados, periodistas e ingenieros celebrando el Campeonato. Giancarlo Minardi, antiguo propietario del equipo que lleva su nombre, se acercaba también por allí para felicitar a su pupilo, el primer piloto salido de Minardi que se corona como campeón.

Alonso llegó rodeado de cámaras y celebró, a hombros de uno de los miembros del equipo, el título mundial. Después arrancó una fiesta que todos prometieron sería moderada, incluido el propio Alonso: "Me lo voy a pasar bien, pero sin alcohol".

Por: Francisco Alvarez (dpa)
SÍGUENOS EN:
Google News