El taekwondo una tradición generacional de la familia Salazar

Lunes, 24 / Jul / 2006
 
Colombia.com
El entrenador mexicano de taekwondo Reinaldo Salazar es la cabeza de una familia que lleva el deporte en la sangre, con una tradición que ya pasa a la tercera generación, siempre con la mente puesta en las medallas de los Juegos Olímpicos.

El padre, quien fuera subcampeón mundial en 1979 en Alemania, es el entrenador de sus tres hijos, Oscar, Rodrigo e Iridia, dos de los cuales esperan obtener la medalla de oro en los XX Juegos Centroamericanos y del Caribe, que se celebran en Cartagena.

"Desde que Oscar estaba en el vientre de su mamá ya se movía cuando yo estaba entrenando, de hecho, estuvo presente en el campeonato mundial de Alemania cuando ocupé el segundo lugar, con tan solo un año y 3 meses de edad, por eso desde pequeño, junto a sus otros dos hermanos les fue naciendo el amor por el deporte y cuando cumplieron 4 años comenzaron a practicar el taekwondo", comentó a Efe, Reinaldo Salazar.

Aunque es el entrenador del equipo mexicano, favorito para llevarse un mínimo de seis medallas de oro en estos juegos, Salazar reconoce que nunca ha dejado de sentir nervios antes de una competencia.

"Se siente el nerviosismo natural de todos los atletas, y todos los entrenadores, pero no pasa de más allá, sabemos de las capacidades que tienen los muchachos, incluidos mis hijos, y eso nos da algo de tranquilidad, pero sí, se nos seca la boca obviamente", dijo el técnico mexicano.

Siendo una familia deportiva por excelencia es natural que en la casa el tema principal de conversación sea el taekwondo.

"Claro, el 90 por cieno de nuestras conversaciones giran en torno al taekwondo. Pero así fuera otro deporte, siempre les inculqué a mis hijos que en cualquier actividad que ellos realicen, la más humilde o la de mayor dificultad, siempre deben tratar de ser los mejores y dedicarse en cuerpo y alma a la misma", indicó Salazar.

"Era la única manera de que cuando ellos empezaran a hacer alto rendimiento, valiera la pena dejar la escuela, la formación académica a cambio de algo que obviamente compensa cuando se sobresale y se llega a ser unos verdaderos campeones mundiales y olímpicos", aseguró.

Y la verdad es que con sus hijos lo ha conseguido, pues tanto Oscar de 27 años, como Iridia de 25, ganaron en sus respectivas categorías la medalla de bronce en los pasados Juegos Olímpicos de Atenas.

El otro hijo, Rodrigo no pudo ir a la capital griega por una lesión que le alejó durante año y medio de las competiciones.

Pero si Reinaldo Salazar está pendiente de sus hijos, Oscar, que ya tiene uno de 5 años, también está encaminando a su hijos hacia el deporte y se siente feliz de tener a su padre como entrenador.

"Mucha gente me ha comentado que entrenar con sus padres es muy difícil, porque les exigen más que a los demás, pero en este caso nosotros le tenemos desde niños haciendo lo mismo, entrenándonos, y nos enseñó jugando cuando era el papá y cuando el entrenador", dijo.

"Lo importante es el entendimiento, pues uno se siente muy bien cobijado, porque es tu entrenador y aparte tu papá", señaló.

"Mi hijo tiene 5 años, y ya practica el taekwondo, la natación y la gimnasia, la idea es inculcarle el deporte para que sea una catapulta para su vida", comentó.

A Iridia, la hermana, tampoco le molesta tener a su padre como entrenador.

"A mi me gusta tener a mi padre y a mis hermanos cerca, sobre todo cuando estás en un evento fuera de tu casa, porque muchas veces te puede entrar la nostalgia, y un familiar te da fuerza", manifestó. EFE

Por: Marisol Larrahondo.
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