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Colombia amo y dueño del golf juvenil en Suramérica
 Colombia.com (4/21/2003) : Por segunda vez en la historia, desde que el Campeonato Suramericano Juvenil se comenzó a jugar en 1968, Colombia logró el doblete: ganó en damas y en caballeros. Este Sábado Santo, en el Club de Golf del Uruguay, en Montevideo, los equipos nacionales completaron de manera brillante la excelente labor cumplida desde el miércoles.

Fue la duodécima victoria de las damas en 29 ediciones de la 'Copa Argentina', que se empezó a disputar en 1975. El trío integrado por María Catalina Marín, Paola Moreno y Natalia Jiménez, y capitaneado por Helena Barriga de Torrado, defendió exitosamente, así, el título conquistado el año pasado en Santa Cruz de la Sierra (Bolivia). Marín y Moreno hicieron parte también de ese conjunto, de modo que ahora son bicampeonas continentales.

La séptima corona para los caballeros, en 36 versiones de la 'Copa Chile', llegó para romper el hechizo de los dos últimos años, en los cuales Colombia debió conformarse con el segundo lugar. Capitaneados por Jaime Rodríguez, Julián Colmenares, Santiago Rivas y Juan Pablo Candela entraron en la historia grande del golf de Suramérica y de nuestro país. Fue, además, la primera celebración del elenco masculino en el bello escenario montevideano, que por cuarta ocasión acogió a los mejores jugadores juveniles del continente.

La Copa Argentina

La mejor tarjeta de la jornada final la firmó la bogotana Natalia Jiménez, que no se quería despedir del torneo
sin aportarle su granito de arena al equipo. La actual campeona nacional infantil de la categoría 14-15 años hizo un recorrido de 76 golpes, que sirvió de base para asegurar el triunfo. Marín y Moreno, por su parte, acreditaron sendos 81 que si bien no pusieron en riesgo el título, provocaron que Marín perdiera el primer puesto de la clasificación individual y, de paso, la invitación al Junior Orange Bowl de final de año.

Las dos primeras rondas, en las que el trío nacional sumó 6 golpes de ventaja sobre las argentinas, fueron las que marcaron el desequilibrio que a la postre significó el triunfo. En las dos jornadas finales, las gauchas solo pudieron descontar un golpe, pese a que el nivel de Marín y Moreno no fue el mejor.

A estas dos jugadoras, además, les cabe un honor que pocas golfistas han logrado acumular en la historia del golf colombiano: ganar dos veces el Suramericano Juvenil. La caleña Luisa Fernanda Cuartas es la reina de todos los tiempos, con tres coronas (1991, 1992 y 1995), y con dos éxitos están Sussie Faccini (1979 y 1980), Mónica Tamayo (1979 y 1980), Natalia Rodríguez (1991 y 1992), Cristina Baena (1995 y 1996) y, ahora, María Catalina Marín y Paola Moreno (2002 y 2003).

La Copa Chile

Si el de las damas es un triunfo que nos produce una lógica alegría, este de los caballeros debe llenarnos de orgullo y de satisfacción. No fue fácil obtener la victoria, porque se enfrentaba a rivales
muy serios y de calidad como Chile y Argentina. Pese a haber jugado muy bien las tres primeras rondas, el equipo colombiano tenía en vilo su título por obra y gracia del excelente nivel del chileno Benjamín Alvarado, un jugador capaz de marcar la diferencia por sí solo.

La jornada final comenzó con Colombia a la cabeza, con un solo golpe de ventaja sobre Chile. Y el desarrollo de los últimos 18 hoyos resultó desconcertante: Alvarado y Rivas, que habían sido hasta ahora los mejores valores de cada conjunto, tuvieron un pobre desempeño y todo se decidió, entonces, por las tarjetas aportadas por los restantes integrantes de los equipos.

Y en ese inesperado desenlace, Colombia fue mejor. Julián Colmenares, a la postre el mejor de los nuestros, entregó un 74 (+1) que se sumó al buen 75 (+2) de Juan Pablo Candela, que se recuperó de los altibajos de los días anteriores y brindó su ayuda cuando el equipo más lo necesitaba. Y esa fue, precisamente, la clave del éxito nacional: el conjunto.

Al final, Colombia sumó 580 golpes, contra los 585 de Chile, al que se le cayó la estantería a última hora. Alvarado firmó una tarjeta de 75 golpes (+2), la única sobre el par de todo el torneo, y debió conformarse con el trofeo como el mejor de la clasificación individual. Y no tuvo el complemento ideal en Nicolás Geyger y Álex Grasty, que firmaron un 79 y un 78, respectivamente, insuficientes para arrebatarle la corona a los nuestros.


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