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Un día de estos se levantan y no me van a encontrar, y a ver qué hacen.
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Como aquí tienen a la sirvienta que les hace todo.
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Todo lo que me he sacrificado por ustedes y miren como le pagan a uno.
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Ése es el ejemplo que les está dando a sus hermanos.
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¿Usted si reza y se persigna antes de dormirse?.
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Uno les contesta el teléfono y ni siquiera dicen buenos días o por favor!.
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Cuántos niños no estarán deseando ese plato de comida y usted rechazándolo.
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Para que hagan las cosas bien hay que estar detrás de ellas.
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Yo no sé por qué esta juventud de ahora se mantiene muerta de pereza.
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Usted no se manda solo, cuando trabaje y se mantenga, hablamos.
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Mientras usted viva en esta casa, se hace lo que yo diga.
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¡Ustedes me van a volver loca!.
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Pero si se acaban de ver, no entiendo por que siguen hablando por teléfono.
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Esa amistad no me gusta.
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Es mejor que vaya comido, porque uno no sabe con qué le van a salir.
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Yo ya les enseñé lo bueno y lo malo, ustedes verán.
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Para que le hagan un favor a uno hay que arrodillarse, en cambio viene cualquiera de la calle y salen corriendo.
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No se le olvide que primero tuvo mamá que novia.
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Me hace el favor y le dice a su amigo que se baje y timbre, que esto es una casa decente para estar pitando.
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Usted que cree ¿que esto es un hotel?.
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Mire (ponga aquí su nombre, si es compuesto mejor, por ejemplo Beatriz Helena) no me conteste ni me levante la voz.
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Para que me preguntan si van a hacer lo contrario.
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Mijo, ¿usted si está comiendo bien?.
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Es que es igualito a su papá (¿a quién quiere que el hijo se parezca?).
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No les habremos dado lujo ni riqueza, pero les dejamos estudio.
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En la calle son solo risas y en la casa todo les molesta.
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Cuando tengan hijos se van a acordar de mí.
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Vaya pregúntele primero a su papá, a ver él que dice.
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¡Con usted todo es una lucha!.
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Estas no son horas de llamar a una casa decente.
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Me puedo estar muriendo y ustedes no le pasan a uno ni un vaso de agua.
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El teléfono no es para hacer visitas.
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Ese cuarto suyo parece un chiquero, no tiene arrimadero.
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Qué van a hacer el día que me muera, quién les va a hacer todo?.
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¡Es que esas mujeres de ahora no saben hacer nada!.
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Eso era que no le convenía. Lo que es de uno, es de uno.
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¿Amigos?, amigos lo que tenga en el bolsillo.
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¡Ah! Usted verá, para qué no me hizo caso.
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El día que me convierta en un estorbo y en una carga para ustedes van y me tiran a un ancianato.
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Creen que porque ya dan algo en la casa pueden tratarlo mal a uno.
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Una cosa es libertad y otra libertinaje.
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No hay como el hotel mamá.
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Hasta la una, ni un minuto más.
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¡No hay poder humano!.
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¿A qué hora piensa llegar?.
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¿Por qué no me contesta el celular?.
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¡Cuándo será que tienen tiempo para mí!.
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¿Eso es lo que le enseñan en el colegio?.
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¡Se lo dije!.
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Porque yo soy su mamá ¡y punto!.