Santiago Botero: "Cuando uno está mal, mucha gente se olvida de ti"
Colombia.com (05/Jul/2005): El colombiano Santiago Botero ha renacido en 2005 tras dos años de lesiones, desde que sus grandes actuaciones en el Kelme le llevaran al poderoso Telekom, donde halló un contrato millonario pero ninguna victoria.
"Cuando uno está mal, mucha gente se olvida de ti", afirmó a la agencia dpa antes de recordar a aquellos que estuvieron cerca de él y confiaron en el equipo Phonak, en el que vuelve a brillar a sus 32 años y con el que se permite soñar para el Tour de France que ahora disputa.
El colombiano vuelve del olvido y lo hace ganando. Triunfó en el Tour de Romandía e hizo una buena Dauphiné Liberé, donde se adjudicó la etapa contrarreloj y la etapa reina, y ocupó la segunda plaza de la general a un puñado de segundos del ganador, el español Iñigo Landaluze.
"Cuando uno está mal, mucha gente se olvida de ti, y a mí me pasó lo mismo. Pero en esos momentos tan difíciles en los que la gente a menudo se olvida de tí y te da la espalda, encontré en la familia y en los amigos mis mejores recuperadores morales", recuerda. "Luego llegó el equipo Phonak, y concretamente Alvaro Pino, que confió mucho en mí", añade agradecido.
"Pasé dos años muy malos. Con problemas físicos que no acababan de solucionarse, y el ciclismo es un deporte en el que si no estás bien físicamente, no tienes nada que hacer". Y lamenta no haber ayudado al equipo que tanto confió en él, Telekom. "Me supo muy mal por la confianza que Telekom depositó en mí".
Botero parece haber recuperado la sonrisa tras un bienio negro en el que los numerosos problemas físicos le mermaron la moral. El colombiano afronta ahora el Tour con ilusión, a pesar de que las cosas no salieron muy bien en la primera etapa, donde se dejó 1:28 minutos con Lance Armstrong.
"No me encontré bien. Pienso que fueron las consecuencias del viaje, de los traslados, del ajetreo de los primeros días y también porque desde el Dauphiné no hice entrenamientos especiales para este tipo de contrarrelojes tan explosivas", justifica Botero, quien, con cierto escepticismo, aclara: Quiero pensar que sea eso y no que la forma vaya para abajo".
Su director deportivo, Juan Fernández, tiene buenas sensaciones respecto a la forma del colombiano. "Está muy bien. Lo de la primera etapa ya está olvidado. Es un corredor que con cuatro o cinco días ya toma el ritmo de carrera y recupera el tono muscular, y estoy convencido de que va a estar adelante en este Tour".
Botero espera recuperar el nivel de 2002 cuando fue campeón del mundo contrarreloj y en el Tour ganó dos etapas, incluida una contrarreloj en la que batió al mismísimo Armstrong y terminó la carrera en cuarta posición. "Espero no tener el día malo que suelo tener en la montaña y que siempre me priva de ocupar una plaza en el podio de París".
Han pasado dos años y vuelve a hablar con normalidad de lograr un puesto en el podio. Es el renacido Botero.
DPA.