Jesús Amaya: "Quiero prepararme y jugar en el exterior"
Colombia.com (22/Jul/2005): Su padre manejaba un bus de Expreso Bolivariano entre Urabá y Medellín, y su madre trabajaba en su humilde casa en Apartadó. Años más tarde, Jesús Amaya se fue a vivir a Dolores, Tolima, donde se aburrió de ser agricultor y tener que caminar ocho horas para llegar a su hogar.
Esos fueron los comienzos, por demás duros, de uno de los mejores golfistas del país: Jesús "Estrellita" Amaya, hombre de temperamento fuerte, perfeccionista a morir y alguien que le pide más preparación al periodismo del país a la hora de enfrentar a los entrevistados.
El paisa Jesús no se anda con medias tintas. Claro, conciso y directo en lo que hace y dice. "La gente no entiende mi forma de pensar. Yo era de los que dañaba los palos de golf y acababa con todo lo que estaba a mi alcance", cuenta el jugador del Club La Florida de Bogotá, quien conoció los inicios de este deporte desde abajo, hasta llegar a ser uno de los más renombrados del país y reciente campeón del Abierto de Colombia-Copa Arturo Calle.
"A mí no me gusta la fama. A veces odio los medios informativos porque existe mucho desconocimiento del tema. Me disgusta que la gente se presente ante el deportista y no sepa qué le va a preguntar, o decirle ¿Y usted cómo se llama?".
Más directo no puede ser. Y así es en su golf. Concentrado, serio, metido en el cuento y dominador cuando se pone al frente de los torneos. "Usted puede ganar un torneo de club en el país, pero otra cosa es triunfar en el Abierto de Colombia que se disputa una vez al año. Siempre hay que ganar el objetivo más grande que uno se pone y ese era el mío", sostuvo el subcampeón de la edición 45 del Abierto del club El Rodeo.
Sobre los resultados de los certámenes nacionales, en los que se criticaba a los jugadores el no estar por debajo del par de los campos, Amaya fue claro y argumentó: "La gente dice que los jugadores nacionales no estaban por debajo del par de la canchas en sus scores, pero olvidaban comentar el estado de los campos. Para tener buenos resultados hay que jugar en canchas excelentes, afrontando las banderas difíciles".
A nada se le niega; antes por el contrario, es amplio y generoso en sus conceptos, tratando de dar mayores luces sobre el momento que vive el golf criollo. "Si nos dan mayores oportunidades, especialmente de parte de la empresa privada, serán más los jugadores colombianos con buenos logros en el exterior. Hay que invertir en los golfistas del país, porque los resultados saltan a la vista", argumenta "Estrellita", quien debe su nombre artístico a sus amigos caddies del club La Florida, de Bogotá.
Pero él no se queda en sus deseos inmediatos de un presente que lo tiene como ganador. Hace rato quiere volar tan lejos como si fuera la esfera que despide con su poderoso swing, que es su golpe más certero y el más potente.
"Yo quiero estudiar y practicar con los grandes. Sueño con seguir la huella del Tour de las Américas, Europa o Estados Unidos. No sé a dónde vaya a ir, pero estaré con mi golf en el exterior".
Seguro que lo que desea es llegar al circuito de la PGA Tour en Norteamérica, esa ilusión que lo mueve a ser el mejor en el campo nacional, pero que pide vuelo internacional desde hace mucho rato.