Lúkuma:: "Si uno hace Funk con arroz con coco, suena" |
Colombia.com (23/Ago/2002): Se dejaron atrapar por la alegría del funk y ahora, los integrantes de Lúkuma tienen una propuesta musical a la que le agregan como una buena receta culinaria y personal: un poco de Acid-jazz, una cucharada grande de ritmos latinos (donde incluyen cumbias, champetas, salsa, llaneras y lo que se les atraviese) y claro, una poción de rock. El resultado es una interesante mezcla, que además de sonar bien, tiene la capacidad de contagiar alegría a quienes la escuchan.
Colombia.com: ¿Por qué Funk, si el rock tiene géneros que son más sencillos y populares?
Diego Urrutia: Yo creo que el Funk no lo escogimos nosotros sino que es una consecuencia de lo que hemos estado haciendo.
Luis Eduardo Gallego, Lucho: Los movimientos de rock duro en Bogotá si bien son muy populares, por esa misma popularidad creo que es muy difícil surgir en ellos. Yo creo que nosotros no perseguíamos al Funk, siempre nuestro trabajo es mezclar cosas de nuestras influencias muy colombianas con la música que nos gusta, queríamos sonar distinto, buscar un sonido propio y cuando descubrimos los colores que tenía el sonido de Lúkuma, el saxofón, la flauta traversa, la forma como se ejecutaban las guitarras, las influencias del bateristas, bueno, nos dijimos, si tenemos que matricularnos en un género será el Funk. Aunque no somos puristas sino que le imprimimos muchas raíces latinas, lo que hace que el color del sonido sea de Lúkuma.
Los primeros en pensar en formar una banda fueron Diego Urrutia (bajo) Guillermo Cajamarca, Memo (guitarra) y Camilo Rincón (batería). Luego llegó Luis Eduardo Gallego, Lucho (voz líder) y finalmente Juan Pablo Sarmiento (saxo). “Últimamente tenemos dos colaboraciones, los teclados de Andrés Silva de The Claxon,
 |
| Luis Eduardo Gallego, Lucho (Voz Líder). |
y Ernesto Núñez que es un tamborero que interpreta el alegre, y que también está acompañándonos”.
Colombia.com:¿Qué diferencias existen entre el Lúkuma que empezó y el de ahora?
Lucho: La diferencia principal es el estilo musical y la libertad de composición, antes éramos mucho más rígidos, queríamos cosas más complicadas y nos complicamos la vida más. Eso nos sirvió para crear un poco de escuela y una vez aprendidas las cosas, ya volvimos con más frescura. El color del sonido es otro.
Y es que antes del funk, Lúkuma decidió grabar un disco. Pero esa primera experiencia con la realidad musical los dejo un poco golpeados. Hoy confiesan que la presión del ingeniero de sonido, unido a la falta de plata, de tiempo y sobre todo a la inexperiencia, los llevó a dejar de ensayar por un tiempo. Pero al parecer se tomaron uno de esos jugos que levantan energías cuando integraron el saxo a los ensayos.
Lucho: La llegada del saxofón fue clave, yo creo que fue el que sugirió que nos pudiéramos identificar con el Funk. Decidimos hacer canciones con frases sencillas de aprender y nos concentramos en que la gente la pase bien, pero sin sacrificar la rigidez musical.
Colombia.com: ¿Los ensayos y el proceso de creación han sido definitivos para que la banda suene compacta?
Lucho: Sí. Una cosa importante en el grupo es que la creación de los temas es colectiva y eso hace que todas las personas sientan que están tocando algo que los identifica, que les gusta y que pueden ejecutar dependiendo de su nivel. Eso hace que los conciertos y los ensayos sean más fluidos. Sienta la música como un producto propio con una intención alegre, el humor que se maneja dentro del grupo es un humor complicado
 |
| Diego Urrutia (Bajo). |
para otros pero identifica al grupo. Hay algo que siempre le pasa a Lúkuma, siempre que vamos a tocar en un evento un concurso por ejemplo, siempre hay 90% rock pesado y eso nos hace a nosotros ser como un descanso musical y la actitud de las personas es diferente, como que Lúkuma contagia.
Colombia.com: Hablemos de los integrantes, ¿quiénes son?
Lúkuma: Camilo es el baterista, es el que divierte y el que pone más problemas. Un excelente baterista que toca lo que sea, que tiene musicalmente un espectro muy grande. Puede que no toque todo perfectamente pero lo que hace, lo hace bien. Y ante todo es un amigo, porque todos en Lúkuma somos muy amigos. En el Saxo está Juan Pablo Sarmiento, con muy buena energía, con él hay 100 por ciento feeling. Guillermo Cajamarca es la guitarra, el más incumplido pero igual es como el papá musical, el que mayores conceptos musicales tiene. Y nosotros, Luis Eduardo Gallego, vocalista líder, flauta traversa y gaita cuando me dejan. Antes tocaba armónica, quena. Es el que sopla. Y Dieguito, el bajista. Tratando de hacer coros.
Pero ante todo, Lúkuma es como dicen sus integrantes, “una gran familia”. Porque al staff pertenecen los padres, las fieles novias y los amigos que los han ido acompañando en su evolución o que se han ido integrando después de dejarse contagiar de su buena sazón. Entonces, cuando se les pregunta por ellos la lista se hace larga. No quieren omitir a ninguno. Sin embargo, si hay alguien que se merece un tratamiento especial es “el papá de Camilo, don William Rincón, por energía, por apoyo, por logística. Él siempre ha estado ahí. El ensayadero es en la casa del baterista así que sus papás siempre están pendientes y presentes de ayudarnos”.
Colombia.com: Ninguno de los integrantes de Lúkuma es músico. ¿Para ustedes la música es un hobby o una opción de vida?
Lucho: Ninguno era músico, ni es músico, ni estudia
 |
| Juan Pablo (Saxo) y Memo (Guitarra). |
música, pero todos tomamos esto de una manera muy seria y creo que eso se nota. Lúkuma es una escuela, todos hemos ido creciendo musicalmente.
Diego: No tomamos a Lúkuma como un trabajo, es una creación que ha ido naciendo desde hace cuatro años, poco a poco y que ha ido creciendo día a día, y después de haberle metido la ficha a algo uno no quiere que se acabe jamás. Es ese cariño al grupo, que hemos visto crecer, lo que hace que sigamos ahí.
Lucho: Cuando acabamos un ensayo después de cuatro horas y estamos exhaustos de tocar nos preguntamos: ¿y esto para qué? Pero nos sentimos muy bien haciendo lo que hacemos y en la medida que podamos contagiar a otra persona nos damos por bien servidos. El hecho de que no sea nuestra profesión no significa que no lo hagamos muy serio.
Colombia.com: ¿Qué los hizo arriesgarse a dejar el anonimato y finalmente salir a la pelearse un lugar en la escena?
Lucho: A principio de año nos reunimos y nos dijimos: vamos a hacer otro año de ensayo o vamos a tratar de mostrar lo que estamos trabajando, y entonces apareció Donny Rubiano, la persona que ha iniciado un montón de cosas con el fin de mostrar a Lúkuma. Además fue una experiencia muy chévere porque era una persona que no conocíamos, que la invitamos un día al ensayo y pensamos que nos iba a cobrar por trabajar con nosotros y nos encontramos con la respuesta de “camellemos”, eso es muy grato. Él ha sido quien nos ha impulsado, nos ha dado la patadita para que más personas conozcan la música que estamos haciendo.
Colombia.com: ¿Qué significa para Lúkuma estar en el Tortazo de Funk y qué significa para la ciudad que le abran espacio a un Tortazo del género?
Lucho: Significa lanzarnos por primera vez al circuito bogotano porque tenemos posibilidad de que
 |
| Camilo Rincón (Batería). |
nos vea un público masivo, entre comillas. Significa dar el salto. Este año nos decidimos a hacerlo después de tres años, decidimos que era hora de salir de la sala de ensayo. Y para el movimiento es abrir espacios para que la comunidad Funk tenga un lugar, para que se dé a conocer y además, para que empiece a organizarse.
No son famosos pero en las presentaciones (ganaron el Premio a mejor arreglo de voces y show en Salamandra (en el 2001); participaron en el Festival de Rock UN (en mayo de 2002); y se quedaron con el primer puesto en el Concurso de El Sótano, en el que participaron veinte bandas bogotanas) la gente ya les piden algunos temas con nombre propio. Colombia.com: Detengámonos en las canciones, qué existe y en qué están trabajando.
Diego Urrutia: Ya están pidiendo en concierto “Estrellita Japonesa”.Sí, para qué, es como el éxito. Esa canción es muy especial porque salió de un ensayo al que yo no llegué y nace de una melodía muy pegajosa y cómica. Parece una música como de caricatura. Dicen que suena a medio ska, pero en realidad lo que pasa es que como para bailar.
Lucho: También tenemos “Caperucita Rota”, tal vez la aproximación más cercana al funk. “El bombero”, con la que abrimos las presentaciones por que es un tema bailable donde se muestra un poco lo que es Lúkuma: Jazz, Regage, Funk, es como para que la gente se vaya ambientando a lo que le espera. Tenemos una llanera, que es como un desvió en el camino de un concierto.
Lucho: Todas las canciones tienen un mismo color, uno identifica que son rumberas, enérgicas, alegres, tienen letras descomplicadas y hay un momento en el concierto que nos salimos de eso. Es un tema donde la gente puede estar en otro cuento pero escuchan el son llanero y voltean a mirar inmediatamente. Es una mamadera de gallo. “Changua, pelanga y chanfaina”, se llama. Lo que viene es muy rico: “Los Cítricos”, algo más tropical que suena como a salsa. “Camarón que se duerme”, un tema disco pero tiene dos coros que se identifican fácil; “Super Down”, un funk fuerte con Ácid y “El Corto Circuito”, un funk pero que al final trae una Champeta. Lo bueno de hacer todos esos ritmos es que siempre quepan dentro del mismo concepto de Lúkuma.
Diego Urrutia: Y hay otros temas por ahí naciendo. Un arrocito en bajo, como se dice.
Texto: Katherine Moreno Sarmiento. |
|
 |
|
|
|