Henry Laguado: Historia de un Festival de Cine |
Colombia.com (03/Oct/2002): Henry Laguado, fundador y director del Festival de Cine de Bogotá que llega a la versión número 19, aceptó la invitación de Colombia.com para reconstruir la historia de este evento que se ha convertido en uno de los más importantes de América Latina y que cada año reúne en la capital del país una muestra relevante de películas que exaltan el trabajo de los nuevos directores. Esta es la historia del Festival en ocho tomas.
Toma uno: los inicios
Henrry Laguado : Hacia 1983 el cine colombiano no tenía un espacio en el cual presentar sus películas. En esa época empezamos a hacer con algunos amigos lo que se llamó las Primeras Jornadas del Cine Colombiano y en el Museo Nacional se llevaron a cabo conferencias con la gente que en ese momento estaba haciendo cine, como Jorge Silva.
Toma dos: La oportunidad
H. L. : Pero un día, en una exposición de pintura del Brasil, Claudia Pachón, que manejaba el Teatro Colsubsidio de Bogotá, comentó en voz alta que el teatro tenía unos proyectores muy buenos y una serie de cosas, y que no sabían qué hacer con eso. A la semana siguiente ella tenía la propuesta de una Muestra de Cine Colombiano en su escritorio. Así pasó y ahí comenzó el Festival como el primero de Cine Colombiano Contemporáneo.
Toma tres: “No hay películas”
H. L. : Pero al año siguiente
no había sino una película así que no se podía volver a hacer un Festival de Cine Colombiano, así que pensamos que podría ser un Festival que reuniera una muestra de los países vecinos. Todavía creo que las películas colombianas deberían poderse ver con facilidad en Venezuela, en Perú, en fin, pero las fronteras para el cine son muy fuertes y no hemos logrado romperlas en todos estos años. De alguna manera lo hizo México y España, pero no más.
H. L. : En ese segundo Festival tuvimos cine de Panamá, Ecuador, en fin. Y al tercer Festival ya no había cine en Panamá ni Ecuador, entonces nos fuimos hacia el Caribe y entraron cintas de Cuba, México y Brasil. Al año siguiente María Emma Mejía estaba en Focine y estaba haciendo Coproducciones y había una Argentina, así que también entró al Festival. Después Bogotá cumplía 450 años, se hizo un homenaje a España y después vino Francia y el Festival siguió creciendo en importancia y contactos internacionales.
Toma cuatro: La decisión, ¿ficción o nuevos directores?
H. L. : Y llegó un momento en el que la Federación Internacional de Asociaciones de Productores de Cine, Fiapf, empezó a buscarnos y a ver por qué no teníamos su aval. Así que entramos al grupo de Festivales que ellos avalan en 1990. Pero teníamos dos opciones: hacer un Festival de Cine de Ciencia Ficción o hacer un Festival
de Óperas Primas. La primera no nos llamó la atención y la segunda nos parecía dificilísima, porque si es complicado encontrar cine bueno de gente conocida, cómo íbamos a conseguir películas interesante de gente que estaba empezando? Es decir, cortometrajistas que hacían su primera película, en fin. Pero la Fiapf nos dio el chanche de no sólo hacerlo de Óperas Primas sino de Nuevos Directores, es decir de aquellos que quieran competir con su primera, segunda y tercera película. Y así es en la actualidad.
Toma cinco: Llego la hora de los homenajes
H. L. : A partir del año 1995 pensamos que era importante dedicarle el Festival a un país. Y en el año 96 México cumplía cien años de cine y se le hizo homenaje. Al año siguiente Colombia y Venezuela también cumplieron cien años y se le hizo un reconocimiento a Venezuela. Después Francia se interesó en rescatar el mercado latinoamericano y escogió al Festival para hacerse presente; Italia lo hizo con algo que fue maravilloso, una exposición paralela al Festival de dibujos y óleos de Pasolini de quien se trajeron dos auto retratos. España también tuvo su momento. Después Argentina, porque descubrimos que allá estaban haciendo 90 películas al año y nosotros no veíamos ninguna, así que el año pasado se le presentaron al país cerca de 20 cintas gauchas y en el 2002 estamos con Chile porque
pensamos que es un país muy parecido cinematográficamente a Colombia.
Toma seis: Remembranzas
H. L. : Entre los mejores recuerdos está que Pedro Almodóvar obtuvo uno de sus dos primeros premios internacionales, en el Festival de Bogotá, cosa que nos enorgullece. Dentro de algunas de las personalidades que el Festival tuvo primero fue al director, también español, Ventura Pons. Su primera retrospectiva se hizo en el Festival de Bogotá y ahora a uno de da cierto gusto saber que varios Festivales Internacionales lo tienen como el personaje de moda.
Toma siete: El presente
H. L. : Muchos se preguntan cómo podemos financiarnos y superar las crisis. La realidad es que vivimos en países en desarrollo que tienen altibajos y esos problemas se reflejan en la cultura. Pero cuando nos hablan de crisis sólo podemos decir que la crisis la hemos tenido siempre, es una crisis permanente desde el punto de vista económico, lo cual no se refleja en el evento. En algunos momentos hemos tenido problemas con
el campo logístico pero hemos logrado sortearlos. Uno quisiera (como lo queremos) que vinieran todos los directores pero estaríamos hablando de un costo muy alto para cualquier Festival; esperamos que con el tiempo y que con el viraje que se le está dando al Festival, podamos hacerlo.
H. L. : El cambio más significativo que ha vivido el Festival es que el año pasado, al ver la crisis, empezamos a pensar en el apoyo de la empresa privada, porque el evento es de alto nivel y calidad para la publicidad y promoción de las empresas. No lo habíamos hecho porque pensábamos que no estaba bien, sin embargo este año lo estamos haciendo con la tranquilidad de que es algo que le va a servir
a la empresa privada y a nosotros, sin que haya ningún tipo de censura. En esta nueva versión tenemos a Visa, a la ETB, a la Alianza Summa, al Hotel La Fontana y a la empresa de publicidad McCannEricson. Además es importante decir que hemos logrado posicionar el Festival a nivel internacional como un evento importante en el campo de óperas primas y nuevos directores.
H. L. : La concentración del Festival en un lugar se debió a que en un principio habíamos pensando que le Festival de Cine debería ser, y eso es una pretensión, como una película que se presenta en diferentes partes y está cerca de usted. Eso lo hacíamos al principio pero cuando la ciudad empezó a cambiar y llegaron los trancones, esto empezó a enloquecer a la gente. Esto nos hizo reevaluar la estrategia. Eso nos llevó a hablar con Cine Colombia. Ahora el Festival está en un solo sitio, en cuatro teatros con un muy buen sonido e imagen, ubicados en Unicentro. A nivel de cine el Festival se concentra en el norte.
Toma ocho: La otra imagen, el Video y el Documental
H. L. : Pero no hemos descuidado el resto de las manifestaciones de imagen en movimiento que tiene el país y este año en el Museo de Arte Moderno (en el centro de la ciudad) vamos a tener el VIII Festival de Vídeo, un espacio que permite a quienes no pueden hacer cine por costos que compita con sus vídeos argumentales y los exhiba.
H. L. : Y después de muchos años hemos regresado a darle un espacio al Documental, porque el documental colombiano está teniendo impacto. Fernando Malcom, por ejemplo, ha hecho una serie de programas sobre Egipto para un canal como Infinito, lo que significa que hay calidad. Vamos a tener un estreno mundial de Mauricio Valdez quien presentará un documental de los sobrevivientes de una tragedia aérea que realizó para People and Arts; y otro de Adriana Villamarín quien mostrará el trabajo que hizo para Discovery llamado “El rastro de un asesino”.
Entrevista, fotos y vídeo por Katherine Moreno Sarmiento. |
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