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Ajuste
en la Federacafé
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La
ruptura del Pacto Mundial de Cuotas en 1989 marcó
varios precedentes para la industria del café.
Uno de ellos fue, que al desaparecer los instrumentos
que permitían un manejo ordenado y equilibrado
del mercado internacional del grano, se disparó
la producción, lo cual como ya se explicó
tuvo un impacto sobre el sector que actualmente atraviesa
por una situación delicada.
Pero
este hecho a su vez, obligó a la Federación
a realizar una serie de cambios iniciados hace doce
años atrás. Bajo esta óptica entonces,
lo primero que se tuvo que hacer fue un ajuste de las
funciones, como le afirmó a Colombia.com el asesor
de la gerencia general de la Federacafé, Ricardo
Avellaneda. Este cambio de un sistema de administración
por uno de funciones, permitió integrar algunas
actividades y varios servicios.
"Baste
mencionar por ejemplo, que hace unos pocos años
existían 4.000 empleados en la Federación
en todo el país y que hoy en día, hay
cerca de 1.000, no más. El presupuesto de gastos
hoy en día, en términos reales, es cerca
de la mitad del que había hace cinco años.
Y en el esfuerzo por focalizar el trabajo de apoyo hacia
los más pobres. También hemos avanzado",
fueron algunas de las palabras pronunciadas por el gerente
general, Gabriel Silva ante el Congreso de la República,
que dan otra perspectiva al respecto.
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Federacafé |
Así,
según proyecciones de la entidad, de no haber
realizado estas modificaciones, los costos institucionales
estarían por el orden de los $179.661.6 millones
frente a los 51.491.2 que se registraron al cierre de
2001.
Las
antiguas funciones de la Federación como un organismo
de crédito, el recorte en la forma de promover
el consumo mediante degustaciones y publicidad y más
recientemente, la decisión de no seguir financiando
las obras de infraestructura física; fueron otros
de los ejemplos que mencionó Avellaneda para
ejemplificar esta situación.
Precisó
a su vez, que durante este período lo que se
mantuvo intacto, fue lo relacionado con la investigación
científica, un rubro que no podría estar
en riesgo teniendo en cuenta su aporte para la caficultura.
La
publicidad del personaje Juan Valdez, imagen del café
colombiano en el mundo, no escapó tampoco al
tijeretazo. Así, mientras la inversión
en el 2000 fue de tres centavos de dólar por
libra, para este año alcanza medio centavo.
Otro
de los efectos de esta política fue el desmonte
de las oficinas de la Federación en Roma, Madrid,
Río de Janeiro, y Buenos Aires. Mientras que
se mantuvieron las de Nueva York, Tokio y Bruselas pero
con un presupuesto inferior.
Con
información de CafeRed, periódico de información
cafetera de la Federación Nacional de Cafeteros.
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