 |
La instalación
inicial de las mesas de diálogo entre el
Gobierno y las FARC estuvo en suspenso
por la permanencia de militares en Cazadores,
batallón a las afueras de San Vicente del
Caguán y dentro de la zona de distensión
que entró en vigor el 7 de noviembre de
1998.
Pastrana y el entonces Alto comisionado para la
Paz, Víctor G. Ricardo, defendieron la
presencia de tropas en dicho lugar argumentando
que debían atender a la delegación
gubernamental que sería albergada y actuaría
desde la instalación militar.
Pero las FARC acusaron al jefe del Estado de incumplir
parte de un acuerdo suscrito en una entrevista
que como presidente electo mantuvo el pasado julio
con el jefe máximo de la organización,
Manuel Marulanda Vélez "Tirofijo".
En dicha reunión, Pastrana se comprometió
a ordenar en los tres primeros meses de su administración,
que comenzó el pasado 7 de agosto de 1988,
un repliegue militar en cinco poblaciones de las
selvas del sur colombiano, con un área
conjunta de 42.139 kilómetros cuadrados.
La retirada, a la que las FARC habían condicionado
cualquier acercamiento con el Estado, entró
en vigor el 7 de noviembre de 1998 y debía
regir hasta el 7 de febrero de 1999.
El naciente proceso fue "desempantanado"
el 14 de noviembre en una nueva entrevista de
Ricardo con Marulanda, en la que el Gobierno accedió
al total desalojo del Batallón Cazadores
y las partes acordaron que la mesa de conversaciones
debe ser instalada el 7 de enero de 1999.
|