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El 20 de Julio de 1810 marca el inicio de la campaña
libertadora bajo el liderazgo del General Simón
Bolívar para culminar nueve años después
con la victoria final en la histórica Batalla
de Boyacá del 7 de agosto de 1819.
El 27 de mayo de 1819 Simón Bolívar, el
Libertador, inicia la marcha para liberar a la Nueva
Granada. Esta campaña, impuso el paso de los
Andes, que duró setenta y cinco días.
La culminación exitosa de la Campaña de
los Andes, fue la Batalla de Boyacá, librada
el 6 de agosto de 1819 entre un ejército español
dirigido por el general José María Barreiro
y un ejército revolucionario de Venezuela y Nueva
Granada, a las órdenes de Simón Bolívar,
que fue dividido en dos contingentes, comandados por
Francisco de Paula Santander y José Antonio Anzoátegui.
En sorprendente y osado movimiento estratégico,
el ejército patriota, disciplinado por oficiales
extranjeros y reforzado con numerosos reclutas, cruzó
los Andes e inicio la campaña de Nueva Granada.
Los meses transcurridos en la Guayana que en esa época
hacia parte del territorio oriental de Venezuela, permitieron
al ejército patriota reorganizarse, disciplinarse,
incorporar numerosos oficiales ingleses, irlandeses,
franceses y de otras nacionalidades europeas y adiestrar
a los reclusos que acudieron de todas las provincias.
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El Teniente General español Pablo Morillo, el
Pacificador, había sufrido algunas derrotas menores,
pero seguía aún dominando casi todo el
territorio. Mientras la caballería republicana
permanecía en los Llanos, la infantería
partió el 27 de mayo de 1819 de Mantecal hacia
los Andes. A costa de increíbles sacrificios
y esfuerzos, atravesó el páramo de Pisba,
donde muchos soldados murieron de frío, sostuvo
con éxito los combates de Gámeza y Pantano
de Vargas y el 7 de agosto dio la batalla definitiva
de Boyacá, donde cayeron prisioneros el General
Barreiro y más de 1.500 soldados realistas. Ante
el avance patriota, el Virrey Juan Sámano abandonó
Bogotá, que fue ocupada por Simón Bolívar.
El ejército libertador ganó la batalla,
y la victoria sentó las bases para la independencia
de Nueva Granada y Venezuela del dominio español.
Fue la primera de una serie casi ininterrumpida de victorias,
que culminaron en 1824 con la batalla de Ayacucho en
Perú.
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