En
1999, los hermanos Wachowski y el productor Joel Silver
lanzaron Matrix, una fusión visionaria de acción poderosa
y una historia de facetas densamente apretadas.
Inspirados por "animes" como Akira y Ghost in the Shell,
las interrogantes planteadas en la intersección de la
filosofía, mitología, religión y matemática, las ilustraciones
del artista de cómics Geof Darrow y autores tales como
William Gibson, Philip K. Dick y Lewis Carroll, los hermanos
Wachowski concibieron una historia épica que explora los
temas de la alienación tecnológica, el libre albedrío,
el costo de la ignorancia y el precio del conocimiento.
Los Wachowski siempre habían imaginado la enorme saga
que lanzaron en Matrix como una trilogía, y el éxito del
primer largometraje les permitió a los hermanos escritores
y directores seguir explorando la mitología que sólo habían
comenzado a revelar...
El resultado ha sido una revolución
en sí misma. Los hitos visuales establecidos por la trilogía,
tales como la innovadora técnica inventada para capturar
el estado conceptual del "tiempo bala" presentado en Matrix
e inspirado por los largometrajes estilo animé o el proceso
pionero de captura universal usado para producir humanos
virtuales con realismo fotográfico para "Recargado" y
"Revoluciones", continúan redefiniendo lo que es cinematográficamente
posible.
Las películas
de Matrix también destruyen límites en la construcción
física de sus furiosas secuencias de acción. Simultáneamente
brutales y elegantes, dichas secuencias combinan elementos
de clásicos largometrajes de Kung Fu con escenas de pistoleros
del Viejo Oeste, artes marciales orientales y acrobacias
con alambres.
Siguiendo la tradición cinematográfica de directores de
Hong Kong tales como John Woo y Yuen Wo Ping, los actores
principales realizan sus propias secuencias de lucha.
Este método permite una mayor narración de la historia
a través de la acción. Las peleas impulsan la narración,
en vez de cumplir la función de un entretenimiento que
nos distrae. De este modo, cada minuto de la película
puede ofrecer algo substancial y significativo para el
público.
En "Matrix: Recargado", Neo continúa la sorprendente travesía
que comenzó cuando eligió tomar la píldora roja en Matrix.
Habiendo tomado la decisión de creer en sí mismo y aceptar
su papel del Único, Neo logra un control mayor de sus
poderes extraordinarios.
Pero ser el Único acarrea responsabilidades inesperadas,
no sólo hacia la materialización de lo que Morpheus considera
el destino de Neo (finalizar la guerra con las máquinas)
sino hacia el cumplimiento de las expectativas de aquellos
cuyas vidas dependen de las decisiones que Neo ha tomado.
A medida que los rebeldes se preparan para proteger a
Zion, la última región habitada por seres humanos, de
la destrucción que trae consigo el ejército de máquinas
que taladra hacia ellos, Neo lucha por descubrir qué rumbo
tomar.
"En realidad, la segunda película es una búsqueda personal
para Neo", dice Reeves. "Está pasando por el proceso de
tratar de aceptar lo que se le ha pedido hacer. Continúa
buscando verdades más y más profundas, y eso significa
que debe luchar con mayor intensidad que antes y enfrentarse
a visiones del futuro".