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COLOMBIA
VIVIÓ EL TEATRO
A
pesar de que el teatro o mejor, los que le apuestan
al teatro tuvieron que pelear durante todo el año
para que la empresa privada y el Gobierno Nacional realizarán
o mantuvieran sus aportes, el balance es alentador y
deja la sensación de que talento es lo que le
sobra a los colombianos.
El
Teatro Libre celebró este 2003 sus primeros 30
años de labores y lo hizo presentando una selección
de sus más destacados montajes: "El Burlador
de Sevilla", "La Orestiada", "Gargantúa",
entre otras. Además invitó al teatro Matacandelas
de Medellín uno de los más destacados
colectivos antioqueños que durante las últimas
dos décadas ha estado entregándole a los
colombianos una propuesta teatral caracterizada por
su calidad. Ellos llegaron a presentar, en una temporada
obras clásicas como "Angelitos empantanados",
"Juegos Nocturnos I" de Jean Tardeau; "Sylvia
Plath, la chica que quería ser Dios", ""Los
Ciegos" de Maurice Maeterlinck y estrenos como
"Medea". Además trajeron una obra infantil,
protagonizada por títeres, teatro y música,
titulada "Fiesta".
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Este
año también se llevaron a cabo importantes
Festivales como el Internacional de Manizales que celebró
sus 25 años de vida y convocó a 38 compañías
de 19 países del mundo, para que presentaran
sus propuestas. También se llevó a cabo
el Festival Colombiano de Teatro "Ciudad de Medellín",
organizado por Ateneo Porfirio Barba Jacob y Atrae;
que decidió hacerle un sentido homenaje al maestro
Santiago García, director del colectivo La Candelaria
de Bogotá. García también fue el
centro de inspiración del Festival "A
las salas alas", que por segundo año
consecutivo se realizó en la capital. Una iniciativa
que se tomó, con 70 obras unas 24 salas del centro,
sur, norte, oriente y occidente de la capital. Y también
se llevó a cabo con éxito el IV Festival
Internacional de Teatro Callejero "Al
aire puro", organizado por el Teatro
Taller de Colombia. Un evento que convocó a 250
artistas de los 10 países que se tomaron los
parques bogotanos entre el 27 y el 31 de agosto.
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El
teatro Nacional por su parte entregó un reporte
bastante positivo. "Cinco grandes conciertos, 1
encuentro internacional de Grandes Actrices, 7 nuevas
producciones, 5 obras infantiles, 24 obras para adultos,
3 competencias de Match
de Improvisación, una gira internacional,
4 obras en gira nacional, 17 destinos nacionales, 40
funciones privadas, 742 funciones al público,
15 talleres especializados, 560 estudiantes, 111 jornadas
de Proyecto Pedagógico y 413.971 espectadores
sólo en Bogotá, hicieron del 2003 un año
vital para el Teatro Nacional", dice el comunicado
de prensa que enviaron a los medios.
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Este
año la Fundación trabajó para presentar
en el país montajes como "Un tranvía
llamado deseo", "La
fiesta del Chivo", "I
took Panama"y "Frankie y Johnny
al claro de luna", que se convirtieron en los estrenos
del año. También presentó obras
como:
"Al salir de la crisálida"
, "Los infortunios de la bella Otero", "La
mujer de las rosas", "¿Por quién
lloran mis amores?", "Flamenco 24 Horas",
"El
diario de un ladrón", "A
dónde el camino irá", "El condenado
por desconfiado" y "No
raptarás".Además, realizó
el primer Encuentro de Grandes Actrices en el que participaron
entre otras, la argentina Cecilia Rossetto, la venezolana
Mimí Lazo, la uruguaya Nidia Telles, la mexicana
Margarita Gralia y por Colombia, Vicky
Hernández.
En
el campo infantil los niños pudieron disfrutar
de obras como "Blanca Nieves y los siete enanitos",
"Hansel y Gretel", "Pinocho", "Alicia
en el país de las maravillas", "El
pájaro azul", muchas de las cuales estuvieron
rotando por diferentes teatros de la ciudad como el
Colón, el Jorge Eliécer Gaitán
y La Castellana. De otro lado hay que decir que obras
como "La Celestina" estuvieron representando
al país en escenarios extranjeros como el Kennedy
Center de Washington.
Unos 100 antiguos habitantes de la Calle del Cartucho
protagonizaron una obra de teatro en el parque Tercer
Milenio, dirigidos por Rolf Abderhalden y Heidi Abderhalden,
de Mapa Teatro. Con esfuerzo se comprometieron a recrear
la historia de Prometeo, el hombre que duró siglos
encadenado a una roca mientras un águila se alimentaba
de su hígado. Una obra que tuvo como objetivo
recuperar a través de un mito, experiencias de
memoria, huellas y testimonios de un grupo de habitantes
del barrio Santa Inés más conocido como
El Cartucho. Una obra que fue el resultado de una investigación
y que fue parte del proceso de renovación social
y urbana emprendido por el Distrito en estos últimos
años.
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