La
etnia Arhuaco o Ika se localiza en la vertiente occidental
y sur oriental de la Sierra Nevada de Santa Marta, en
una franja comprendida entre los 1.000 y 4.000 m. sobre
el nivel del mar en la parte correspondiente a Guatapurí.
Los Arhuacos ocupan aproximadamente un área de
195.900 hectáreas y comparte territorio con los
pueblos Sánha, Kankuama y Kogi.
Como cualquier grupo étnico los Arhuacos tiene
su cultura y sus creencias desde tiempos milenarios,
así para cada una de las etnias que habita la
Sierra Nevada de Santa Marta, los picos nevados son
considerados el centro del mundo.
Los primeros hombres provienen de dichos grupos y,
por lo tanto, son los "Hermanos Mayores";
todos los que llegaron después son considerados
como los "Hermanos Menores". La diferencia
entre los dos tipos de hermanos es el conocimiento que
tienen sobre la naturaleza, desde esa perspectiva, los
"Hermanos Mayores" son los encargados de cuidar
y preservar el mundo, de velar porque el ciclo cósmico
tenga un buen desarrollo para que las enfermedades no
destruyan la vida de los hombres; para que las cosechas
sean buenas.
El mundo se concibe como dos pirámides sostenidas
sobre una misma base. Internamente, lo conforman nueve
mundos, cada uno con su propia tierra y sus propios
habitantes. La tierra esta ubicada en el quinto piso.
Hacia arriba los mundos están emparentados con
la luz y hacia abajo están emparentados con la
oscuridad.
La sierra es considerada como un cuerpo humano, donde
los picos nevados representan la cabeza; las lagunas
de los páramos el corazón; los ríos
y las quebradas las venas; las capas de tierra los músculos;
y los pajonales el cabello. Con esa base, toda la geografía
de la sierra es un espacio sagrado.
El Mamo es el personaje central dentro del sistema de
representación de los Arhuacos. Él es
el intermediario entre las fuerzas celestiales y los
hombres. Su sabiduría y conocimiento permite
el equilibrio entre las fuerzas. Para ellos el fin del
mundo se acerca, porque los "Hermanos Menores"
no están interesados en proteger la naturaleza.
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La naturaleza es origen (en tanto que natural) y resultado
(en tanto que territorio), y lo sigue siendo en un proceso
de intercambio con la humanidad que se realiza por medio
del trabajo. De este modo, la naturaleza es el cuerpo
inorgánico del ser humano, pues constituye para
éste su medio de vida, una parte vital de sí
mismo. Por eso, para el indígena la naturaleza
aparece en su conciencia como algo preexistente, dado,
origen de su vida, como madre.
Como es naturaleza humanizada, sus diferentes aspectos
aparecen en las historias. También la naturaleza
aparece como resultado, pues su existencia depende de
la relación de intercambio que se realiza con
ella mediante el trabajo. En la naturaleza, la fuerza
social de la comunidad se materializa, se objetiva y
aparece ante sus ojos como primigenia, originaria, constituyente
de la raíz de su ser, la madre que da vida y
la sustenta, pero a la cual hay que defender y trabajar
para mantener su existencia y, con ella, la de la humanidad
entera.
Los arhuacos dicen que "la tierra es nuestra madre,
a ella debemos nuestra existencia, y no debe ser profanada".
Y también: "La tierra en que vivimos...
es nuestra Santa Madre, desde el principio de la creación
del mundo hasta el día del sol de hoy".
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