La trayectoria de Noemí
Sanín Posada como empresaria, ministra
y diplomática, ha puesto al descubierto
a una mujer que se compromete y saca adelante
las tareas que asume. Es una mujer de acción,
de resultados, alejada de la retórica.
Noemí,
tercera en una familia antioqueña de quince
hijos, se ha encargado de abrirle camino a la
mujer colombiana.
Integrante
de una familia de clase media - su padre, Jaime
Sanín Echeverri, escritor, periodista,
ex rector universitario, vicepresidente de la
Academia Colombiana de la Lengua.
Heredó
de su madre, doña Noemi Posada, ya fallecida,
quien siempre les inculcó a sus hijas la
idea de capacitarse para asumir destinos importantes.
Con
su movimiento "Sí
Colombia", viene convocando a los
colombianos sin distingos de género, raza,
filiación política o clase económica.
Suele hacerlo a través de foros, conferencias,
presencia en las regiones, diálogos directos
con las comunidades, visitas a las Universidades.
Sus propuestas se concentran en la necesidad de
poner fin al conflicto armado; de llevar a cabo
la revolución de las oportunidades, para
que todos los colombianos tengan las mismas posibilidades
de acceso a la educación, a la vivienda,
al empleo; de promover el cambio para convertir
a Colombia en un país verdaderamente justo,
pacífico y pujante.
"Soy
una revolucionaria",
proclamó en reciente entrevista.
HOJA
DE VIDA
FORMACIÓN
ACADEMICA
Universitarios
Abogada
de la Universidad Javeriana de Bogotá.
Posgrados
Especialización
en derecho comercial y financiero, con sus ejecutorias
en los sectores público y privado,
TRAYECTÓRIA
1976
Incursionó
en el sector empresarial en 1976 como vicepresidente
de operaciones y crédito de la Corporación
de Ahorro y Vivienda, Colmena, donde desempeñó
dos vicepresidencias en forma simultánea
en 1979.
Posteriormente, con sólo 30 años,
ascendió a la Presidencia de la entidad.
Se convirtió en la primera mujer al frente
de una corporación financiera en América
Latina. Estas primeras experiencias profesionales
la han llevado a afirmar, coloquialmente, que no
la embisten los balances.
Desde
la presidencia de Colmena se comprometió
con dos objetivos: financiar vivienda para los sectores
de bajos recursos y expandir la red nacional de
oficinas que, gracias a su gestión, pasó
de 36 a 63 sucursales a su retiro, en 1983.
En cuanto al crecimiento de la Corporación,
creó toda una cultura alrededor del ahorro.
Las cuentas se incrementaron de 148.000, en 1980,
a 420.000, a finales de 1983, a pesar de que en
ese momento el sistema financiero nacional atravesaba
una de las mayores crisis de la historia.
1983
Su
destacada trayectoria en el sector privado le abrió
las puertas del sector público en el cual
se estrenó en 1983 cuando el presidente Belisario
Betancur la nombró ministra de Comunicaciones.
No aceptó ninguno de los viceministerios
que le fueron ofrecidos antes porque consideraba
que la mujer colombiana ya estaba madura para desempeñar
cargos de primera línea.
1985
Noemí
cuenta entre sus mayores logros al frente del ministerio
de Comunicaciones, la expedición de la Ley
42 de 1985, fundamental en la modernización
de la televisión porque reglamentó
la creación de los canales regionales y la
aprobación de la televisión por cable.
Esta ley sentó las bases de la modernización
de Telecom, Caprecom y Audiovisuales, empresas que
pasaron de deficitarias a superavitarias durante
su administración. No vaciló en enfrentarse
a los monopolios económicos para sacar adelante
las compañías estatales.
-
El
presidente Betancur le encomendó la misión
de representar al Gobierno en la primera comisión
que fue a Casa Verde, sede del Secretariado de las
FARC, para iniciar las primeras conversaciones con
ese grupo alzado en armas en la tarea de buscar
una salida negociada al conflicto armado.
-
Ha
estudiado a fondo el tema de la paz que siempre
ha figurado entre sus prioridades.
Actualmente, forma parte de la Comisión Facilitadora
de Paz con el ELN y ha viajado al Caguán
para entrevistarse con la cúpula de las FARC.
1990
En
1990 el presidente César Gaviria la nombró
embajadora en Venezuela. A Noemí le correspondió
asumir el cargo cuando las relaciones bilaterales
atravesaban uno de los períodos más
críticos. La embajadora decidió concentrar
los esfuerzos diplomáticos en trabajar en
función de "lo que nos une y no de lo
que nos separa", frase que acuñó
en ese momento y que se convirtió en símbolo
de su misión.
-
Los
resultados de su labor, en términos diplomáticos,
comerciales y de inversión quedaron ampliamente
sustentados en las cifras: el comercio pasó
de 300 millones de dólares al inició
de su gestión a 1.350 anuales al finalizarla.
Su acogida en el vecino país fue tal que
cuando se disponía a regresar a Bogotá,
concluida su misión, circuló una significativa
caricatura con la siguiente leyenda: "El acto
más inamistoso que ha tenido Colombia con
Venezuela es llevarse a nuestra embajadora".
1991
Gracias
a su desempeño en el servicio exterior, el
presidente Gaviria la nombró ministra de
Relaciones Exteriores de Colombia en 1991, convirtiéndose
en la primera mujer canciller en América
Latina. Su gestión se distinguió especialmente
por la divulgación de la buena imagen de
Colombia en el exterior y por el liderazgo que el
país tuvo en esa época.
-
Noemí
llevó a cabo la modernización administrativa
del Ministerio de Relaciones Exteriores, consiguió
para Colombia un asiento en el Consejo de Seguridad
de la ONU, obtuvo para el país la presidencia
del G-77, logró que Colombia sucediera a
Indonesia en la presidencia del Movimiento de los
Países No Alineados, y suscribió el
tratado Sanín-Robertson que fijó los
límites con Jamaica, consolidando nuestra
jurisdicción en el Caribe.
Gracias
a su gestión, logró para Colombia
la Secretaría General de la OEA. En la actualidad,
Noemí forma parte de la Comisión Asesora
de Relaciones Exteriores.
1994
Fué
embajadora ante el Reino Unido. En solo un año
de gestión promovió encuentros entre
aseguradores colombianos y británicos; organizó
la visita de cuatro ministros de la Gran Bretaña
al país. De esta forma, consolidó
el liderazgo colombiano en América Latina,
al tiempo que impulsó la apertura de nuevas
rutas aéreas. La inversión británica
en los sectores petrolero, carbonífero y
en el de productos farmacéuticos, se consolidó
a través de la presencia en el país
de firmas como la RTZ, la compañía
de exploración y explotación de carbón
más grande del mundo.
-
Su
renuncia a la embajada en Londres se precipitó
cuando el Fiscal General de la Nación acusó
formalmente al presidente Samper ante la Comisión
de Acusaciones de la Cámara de Representante,
al encontrar mérito para reabrir la investigación
por su responsabilidad en la infiltración
de dinero del narcotráfico en la campaña
presidencial.
-
A
su regreso, Noemí encontró al país
sumido en una crisis económica, política
y social sin precedentes. Entonces tomó la
decisión de canalizar sus esfuerzos en el
estudio de salidas a la crisis y a trabajar por
alcanzar la Presidencia de la República,
con el propósito de poner sus capacidades
y preparación al servicio de los colombianos.
-
Al
frente del Movimiento Sí Colombia, en su
primera salida electoral, logró el respaldo
de casi tres millones de ciudadanos que creyeron
en las bondades de sus tesis para sacar al país
de la encrucijada.
-
Estudiando
mucho dentro y fuera de Colombia, proponiendo y
apoyando iniciativas que beneficien a la población,
opinando sobre los grandes temas nacionales, Noemí
ha continuado al frente de su organización
política.