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Se divide en tres frentes: el fiscal, el social,
el militar. Las nuevas políticas de desarrollo
productivo que impulsaremos conciben un país
que crece a partir del desarrollo de sus regiones,
de la identificación de sus aptitudes y
capacidad productivas, de sus recursos naturales,
de sus disponibilidades de capital, tecnología
y gente calificada, de la integración con
otras regiones del país y con el resto
del mundo.
Los cuatro instrumentos
de esta política son:
-La innovación
productiva,
como fuente esencial de la competitividad. La
inversión pública anual en ciencia
y tecnología no será inferior a
1% del PIB; se estimulará la inversión
privada en innovación tecnológica
y la asociación universidad-empresa para
estos fines.
- Se
creará un nuevo sistema de banca de desarrollo
con participación privada, transformando
la actual banca de segundo piso. Esta es una de
las varias respuestas que proponemos para corregir
el deficiente funcionamiento del sistema comercial
de crédito.
- La política
exterior y la estrategia comercial:
se regirá por principios como la resolución
pacífica de controversias, la cooperación
internacional y la participación de la
sociedad en la orientación de nuestras
relaciones internacionales. Defenderemos a nuestros
conciudadanos en el extranjero. Haremos las gestiones
que conduzcan a la aprobación del TPS o
refugio temporal por dieciocho meses para los
colombianos en los Estados Unidos y la Ley de
Ajuste Andino para los colombianos.
En Colombia se continuará
promoviendo el intercambio comercial, cultural
y tecnológico. Daremos especial atención
a los proyectos de integración subregional
y continental pero también buscaremos nuevos
socios comerciales por fuera de la región
americana.
- El desarrollo
de la infraestructura y la logística.
Nuestro objetivo es el de integrar y articular
un verdadero sistema de transporte, considerando
toda la infraestructura e integración de
los distintos medios de transporte, por carretera,
fluvial, férreo, aéreo, por ductos
y cabotaje.
Desarrollaremos una
nueva política en el servicio público
de transporte con apoyo en la Constitución
Política y en la Ley 336 de 1996 que recupere
para el Estado la capacidad de administrar las
vías públicas.
La política
de telecomunicaciones tendrá como objetivo
la universalización de los servicios, sobre
la premisa de tarifas razonables, la protección
de los derechos de los usuarios y la convergencia
tecnológica y de mercados.
Estableceremos una
política pública que generalice
el uso de las facilidades de infraestructura existente
y las tecnologías informáticas como
el Internet para la ampliación de la cobertura
de la educación superior y para reducir
los costos de transacción de los particulares
con el Estado.
La espina dorsal: El Río
Grande de la Magdalena
En este caso
en particular, está en curso un proyecto
de desarrollo cuyo alcance e instrumentos vamos
a ampliar. Los objetivos y recursos de la Corporación
del Río Grande de la Magdalena, Cormagdalena
se sumarán a los del proyecto de desarrollo
del Magdalena Medio para propiciar un proyecto
piloto de desarrollo regional que se articule
con los propósitos del Plan Nacional de
Desarrollo.
La reactivación
de la navegabilidad del río Magdalena es
elemento central del proyecto regional. Para ello
se adelantarán los proyectos relacionados
con la profundización a 40 pies del canal
de acceso al puerto de Barranquilla y a 45 pies
del canal de acceso en la Bahía de Cartagena;
la construcción de un puerto de aguas profundas
en el litoral caribe; la construcción de
obras hidráulicas para el control de sedimentos
en la Bahía de Cartagena, entre otros.
En el aspecto social,
el sesenta por ciento de la población del
área andina de la cuenca tiene necesidades
básicas insatisfechas y que serán
atendidas con los programas de educación,
salud, vivienda y protección social del
Compromiso Social.
Industria y
Mipymes
Dentro de las
políticas de desarrollo productivo, uno
de los ejes será el fomento de las Mipymes,
en especial de aquellas que amplíen la
oferta exportable. Se pretende también
que más del 80% de los nuevos empleos formales
serán generados por est sector.
El Campo
El compromiso
con el campo consiste en restituirle su capacidad
productiva y de generación de riqueza,
en combatir la pobreza y la indigencia generalizadas
y ofrecerles a sus habitantes unas condiciones
de vida dignas.
Adelantaremos una
reforma agraria en el marco de una
estrategia integral de desarrollo rural, orientada
a activar procesos de desarrollo regionales y
que tendrá como requisito la inversión
pública necesaria para potenciar y garantizar
el éxito de la explotación de los
predios. La redistribución de tierras,
la formalización de los títulos
de propiedad y la recomposición de minifundios,
serán el mecanismo mediante el cual se
garantizará que las inversiones estatales
no reproduzcan ciclos de concentración
y expulsión de pequeños campesinos.
Para su ejecución se recurrirá a
diversos mecanismos que incluyan desde la intervención
directa del gobierno hasta los acuerdos y alianzas
que promuevan los empresarios y campesinos.
Las recursos financieros
de esta estrategia provendrán de la expropiación
de activos ilícitos, los bonos agrarios
y se conformarán bancos de tierras en las
regiones con el recaudo de impuestos prediales.
En este programa se canalizarán recursos
de crédito y tecnología.
La agenda que
les proponemos a los cafeteros.
No permitiremos el colapso y la disolución
de la sociedad rural cafetera. Apoyaremos la garantía
de compra de las cosechas; impulsaremos la diversificación
de calidades del café colombiano con énfasis
en cafés regionales y ecológicos
y una activa diplomacia internacional para controlar
la oferta de café de calidad inferior.
Mejoraremos la competitividad en las fincas agrícolas
y ganaderas y buscaremos mecanismos para ampliar
el consumo interno. Fortaleceremos la investigación
en el desarrollo de productos que agreguen valor
a la oferta nacional y propenderemos por una mayor
descentralización en los procesos de toma
de decisiones del negocio cafetero.
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