Andrés
Gozales Díaz
Programa político
La educación no es un privilegio, es un derecho
fundamental.
La educación es la base del avance hacia una sociedad con
mayores oportunidades y más equitativa. Los niños
y los jóvenes deben prepararse para poder afrontar en mejores
condiciones el futuro que les espera. Yo soy padre y como tal voy
a consolidar un horizonte de esperanza para todos los niños
y jóvenes de Colombia por igual.
No obstante los incrementos
de los últimos quince años en el gasto social en educación,
los problemas en equidad, calidad y deserción aún
se mantienen. Es mi obsesión la de invertir cuando menos
un 8% del PIB en educación, cultura, ciencia y tecnología.
Hoy apenas dedicamos 5% a educación y 0.4% a ciencia y tecnología.
Para atender el 1.5 millones de estudiantes
por fuera del sistema y retener el medio millón de alumnos
que lo abandonan cada año, urge prohibir el cobro de derechos
académicos en los niveles 1 y 2 del Sisbén, crear
50.000 plazas de maestros e impulsar planes de transporte y refrigerios
escolares.
Los fracasos escolares, bien sea a
nivel de deserción o de pérdida de años lectivos,
son aún muy altos. La deserción en promedio es de
9.4%, mientras que un 4.5% de niños se ven obligados a repetir
años por bajos resultados. Según la Encuesta de Calidad
de Vida del DANE en 2003, el 40,2 % de las personas en edad de estudiar
(4.651.445 personas) atribuye a los costos educativos elevados o
a la falta de dinero su exclusión del sistema educativo,
mientras que el 16.4% (1.903.795) da razones de responsabilidades
familiares.
Como Gobernador establecí y
financié un sistema de transporte en las zonas rurales y
la cobertura se incrementó sustancialmente. En Bogotá
esta estrategia también ha dado buenos resultados.
Programas como Familias en Acción deben masificarse. El Estado
da incentivos siempre que los jóvenes estén en los
colegios. Corregiré eso sin entregas de dinero. Para una
mayor eficiencia daré aportes para pequeñas empresas
productivas como materia prima en las ciudades o insumos para granjas
de seguridad alimentaria en los sectores rurales.
La calidad de nuestra educación
requiere continuar con enormes esfuerzos en cuanto a capacitación
y evaluación. Más del 50% de los establecimientos
se ubica en la clasificación medio-bajo en las pruebas del
ICFES y apenas un 11% alcanza una calificación de alto.
La formación, capacitación
y actualización profesional deben apoyarse en el importante
esfuerzo del Sena para continuar con la tarea. Esta es la gran puerta
para la revolución social. Crear un millón de cupos
es totalmente viable si se asignan unos recursos elementales y se
ordena el cumplimiento constitucional de la gratuidad de acceso
a la educación básica al menos para las familias de
estratos 1 y 2.
La educación superior es otro
pilar. La inversión en Ciencia y Tecnología debe incrementarse
notablemente. Las universidades, el sector privado y el Estado deben
actuar conjuntamente para que el país consiga resultados
en investigación y desarrollo.
Las universidades deben tener profesores
de planta dedicados a la investigación conjuntamente con
los estudiantes. La formación de PHD es vital. La generación
de inventos y patentes debe estar a la orden del día. Debemos
aprovechar nuestras ventajas en materia de Biodiversidad.
Todas estas investigaciones se deben
ver reflejadas en desarrollo biotecnológico. El salto se
debe dar desde la misma formación de los profesionales que
necesita Colombia. Ingenieros, Biólogos, Químicos,
Agrónomos, pueden ser la base para el conocimiento y aprovechamiento
de nuestros recursos.
El desarrollo profesional debe ir
acompañado del desarrollo científico. Países
como Estados Unidos
y Japón tienen entre 4.500 y 5.000 personas trabajando en
Investigación y Desarrollo por cada millón de habitantes.
Colombia apenas alcanza a tener 81. Esto se ve reflejado en el número
de solicitud de patentes. Mientras Colombia solicita apenas 38 patentes
al año, Estados Unidos tramita más de 110.000 patentes.
El número de usuarios de Internet
en Colombia es de 79 por cada 1.000 habitantes. Países como
Corea, supera los 600. En Chile y Costa Rica el número de
usuarios supera claramente los doscientos por cada mil. El país
se debe modernizar en función de las nuevas formas de comunicación
e información. El gasto en investigación y desarrollo
debe superar niveles del 2% del PIB. En el momento apenas es del
0.4%. Colombia no puede seguir estando por fuera de la Sociedad
de la Información y de la Sociedad del Conocimiento, porque
estas se están convirtiendo en los grandes pilares para el
incremento de los sectores industriales y productivos en el mundo
desarrollado.
Las oportunidades para los grandes
talentos estarán a la mano, para que crezcan profesionalmente
y hagan crecer al país. Programas de becas para estudios
en el exterior son claves siempre y cuando los beneficiarios le
retribuyan con sus conocimientos al país. COLFUTURO debe
ser el gran fondo de apoyo a la educación superior. Este
debe robustecerse con el apoyo de las empresas privadas, para que
los jóvenes se preparen en los mejores sitios para poder
empujar con más fuerza el país.
La importancia del inglés como
idioma universal y los avances en la tecnología de la información
y el conocimiento hacen ver la importancia de una revolución
educativa. En el 100% de las escuelas y colegios se debe enseñar
el idioma inglés y comenzar a prepararse para el surgimiento
de China como nueva potencia mundial.
Además debemos priorizar los
recursos hasta alcanzar conectividad en Internet en todas las escuelas
y colegios, públicos y privados. Las aulas de informática
en todos los colegios son una necesidad para que la tecnología
de la información llegue a las personas que son el futuro
de esta nación.
Seguridad
El Terrorismo es criminal e injustificable,
no importa dónde, porqué o quién lo cometa.
Los actos y prácticas terroristas
son criminales e injustificables, cualquiera que sea
su motivación, cualquiera el lugar donde se cometan, quien
quiera que fuere su autor.
Este es un principio de la Organización de Naciones Unidas
que siempre debemos recordar.
Estas acciones se deben complementar
con apoyo a las nuevas empresas de informática,
nacionales o extranjeras, para lograr que la industria de la informática
sea uno de los motores del desarrollo económico que tanto
se requiere en estos tiempos modernos. La inversión en ciencia
y tecnología por parte del estado debe complementarse con
una fuerte inversión privada que alcance niveles superiores
al 50% de la inversión total. Solo de esta forma dejaremos
de lado nuestro rezago educativo y tecnológico.
Hechos dolorosos como los atentados,
los muertos y los heridos de Londres;
los 192 inocentes de las explosiones de Madrid, las miles de víctimas
en Estados Unidos con ocasión del 11 de septiembre, los hechos
de Dar Es Salam, Nairobi, Tel Aviv o Riad, así como las Sucesivas
víctimas de hechos tan frecuentes en Colombia como asesinatos
de guerrillas y de paramilitares. Tacueyó, La Chinita, El
Nogal o Jamundí en Colombia ameritan una seria reflexión
sobre el futuro de una civilización amenazada tanto en nuestra
Colombia como en el mundo entero.
Se debe cerrar filas en la lucha contra el Terrorismo pero falta
mucho por hacer, tanto a Nivel Internacional, donde urge un convenio
Integral de prevención y juzgamiento de los actos terroristas
como a nivel interno donde se deben combinar las estrategias de
autoridad con las estrategias políticas.
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