Carlos Gaviria, fue profesor del
actual presidente Álvaro Uribe de derecho constitucional,
pero según Gaviria, aunque el presidente logró pasar
la materia no pone en practica lo aprendido en aquella oportunidad.
Para este antioqueño, a pesar
que el presidente profese una política democrática
y participativa, la verdad es que el primer mandatario simula la
democracia.
“Mi tesis es que Colombia
no es una sociedad democrática, el Estado colombiano no es
un estado democrático. Yo se que esta afirmación es
temeraria y es objeto de controversias, crea ampolla para muchos.
Gracias a la Constitución de 1991 se han creado algunos espacios
democráticos que son necesarios aprovechar. Pero no hay democracia
en un país inequitativo y desigual.
No podemos considerar que Colombia es una democracia cuando más
del 60 por ciento de la población vive en la pobreza y el
25 por ciento en la indigencia”. Explica, de manera catedrática,
el profesor Carlos Gaviria.
Efectivamente, el ex magistrado
de la Corte Constitucional es un hombre muy lucido y claro. De manera
directa va diciendo las cosas tal y como suenan, sin permitirse
titubeos.
Para él una sociedad con
hambre no tiene libertad de decisión y no se puede comparar
un elector que toma su decisión libremente, con miles que
sólo comen el día de los comicios electorales, porque
los candidatos le dan desayuno, almuerzo y comida.
“Las frases de Uribe
son para engañar incautos”
La propuesta de Carlos Gaviria,
quien decidió postular su nombre para la consulta del Polo
Democrático, está sustentada sobre dos ejes: El primero
se refiere a la reivindicación de la soberanía nacional.
Gaviria dice: “Es
absurdo entregarle a otro país la aplicación de la
justicia colombiana, a pesar que el delito se cometa o tenga participación
en el extranjero, pues Colombia cuenta con un sistema jurídico
donde el delito se tipifica”.
La soberanía es sinónimo
de dignidad para una nación, y la dignidad colombiana ha
sido vendida asegura el mejor senador del periodo 2002 – 2006,
quien además llegó al Congreso con la mayor votación
de la historia.
El segundo eje de la propuesta se
sustenta en la creación de una verdadera democracia nacional.
Es poner en marca la Constitución y crear nuevas políticas
para generar bienestar social. Su preocupación es entregarle
herramientas de aplicación al pueblo para garantizarle sus
derechos políticos, económicos y sociales.
“Tengo una visión del país. Donde los derechos
políticos, económicos y sociales existan y sean universales,
esto sólo se logra cambiando el actual esquema. Renovando
y aplicando nuevas estructuras, aún no aplicadas.
Colombia es una nación donde
existe el pluralismo y el pluriculturalismo, es necesario empezar
a considerar a quienes estaban excluidos de los derechos políticos
y sociales, los indígenas, las mujeres. En beneficio de las
minorías, este debe ser el camino acertado”. Confirma
con vehemencia un hombre culto que está lleno de buenas intenciones.
Su figura es semejante a la de Santa
Claus, aquel personaje navideño que guarda regalos para los
niños en su fardo, con la diferencia que él cuenta
con un fardo repleto de políticas de ajuste con las que busca
la construcción de una sociedad distinta.
Por Camilo Marín Villar
Redactor Político
COLOMBIA.COM