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Afiche de la película "El Experimento"
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RECORDANDO
LOS INICIOS
Pocos hubieran apostado porque un Festival de Cine Europeo
en Colombia pudiera llegar a cumplir diez años
y reunir a 400 mil espectadores. Pero como las mejores
causas son las que parecen imposibles, en el 2004 los
organizadores de Eurocine celebraron su primera década
con un evento que recorrió cuatro ciudades: Bogotá,
Bucaramanga, Medellín, Barranquilla, Cali y Popayán.
En este 2006, Manizales y Pereira se han unido a este
festival.
Hace doce años, las representaciones diplomáticas
y de la Delegación de la Comisión Europea
en Colombia, apoyada desde un comienzo por las salas de
arte y ensayo en Bogotá y Medellín, decidieron
que valía la pena arriesgarse en presentar cada
año, un ciclo de películas que le mostraran
a los colombianos qué se estaba haciendo en materia
de cine en el viejo continente. Un ciclo que por una parte
representara la imagen y los ideales de la Unión
Europea y por otra, fuera una alternativa a los circuitos
comerciales de exhibición cinematográfica.
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¿Pero
cómo se inició esta difícil empresa?
Corría la primera mitad de la década del
noventa y el panorama de la exhibición cinematográfica
en Colombia estaba lleno de películas norteamericanas
de todos los estilos.
En medio de ese sistema de distribución casi exclusivamente
dominado por el Cine de Hollywood, pocas obras de otras
cinematografías veían la luz en los circuitos
nacionales. Sumado a ello, la presencia enceguecedora
del video de alquiler y la creciente oleada de cierres
de teatros, estaban generando una caída ostensible
de la asistencia del público a las salas. En los
últimos años el flujo de ciclos de cine
traídos por las embajadas había disminuido.
Gracias a una iniciativa de la señora Michelle
Viaud, agregada audiovisual de la Embajada de Francia,
se reunieron informalmente gestores del medio audiovisual:
Enrique Pulecio entonces director del Departamento de
Cine del Museo de Arte Moderno, Gabriela Pazos y Rito
Alberto Torres, quien para aquel momento dirigía
la Cinemateca Distrital. Su objetivo era definir una propuesta
inicial de una muestra de cine europeo y recurrir a aportes
de cada una de las embajadas de los países de la
Unión Europea que buscaran la promoción
y divulgación de su cine.
Para esa semilla inicial fue determinante el apoyo financiero
de la Delegación de la Comisión Europea
para Colombia y Ecuador. Así pues, la propuesta
fue acogida por las embajadas de la Unión Europea
y dio lugar a “Eurocine 95”. En aquella primera
edición participaron nueve de las embajadas de
la Unión Europea, se exhibieron 23 películas
y asistieron 8.900 espectadores, sólo de Bogotá,
única ciudad donde se presentó la muestra.
Entre las películas más vistas se encuentra
la española “Todo es mentira” de Álvaro
Fernández Armero, que se convirtió en la
gran apetecida por el público.
Al año siguiente en “Eurocine 96”,
la respuesta del público fue aun mayor éste
año y el Festival empezó a tener una importante
figuración en la memoria de los cinéfilos
bogotanos. Aproximadamente 12.000 espectadores, ávidos
de historias, de buen cine y de miradas diferentes, disfrutaron
del evento. “Eurocine 97” marcó la
diferencia porque salió de la capital y abrió
nuevas plazas en Medellín y Cali. Esto se tradujo
en una cifra de espectadores que se elevó a 20.445,
lo que le permitió al evento convertirse en abanderado
del arte audiovisual europeo en toda Colombia. Se exhibieron
19 películas de largometrajes de Alemania, Austria,
Bélgica, España, Francia, Italia, Países
Bajos, Reino Unido y Suecia.
En “Eurocine 98” se incluyó Barranquilla
en la gira nacional de un evento que, en ese momento,
ya era una gran muestra itinerante del cine europeo. El
hecho más significativo de ese año fue la
cantidad de espectadores. La asistencia se duplicó
y en total 49.155 sillas fueron invadidas por los espectadores
de Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla
que pudieron ver cortos, medios y largometrajes de películas
de talla internacional pero poco conocidas en Colombia.
Se exhibieron 22 películas y por primera vez se
presentaron filmes griegos como “Lefteris”
de Pericles Dimakopulos y “Jóvenes Afroditas”
de Nikos Koundoros.
En la quinta versión de “Eurocine 99”,
el slogan fue “Una visión diferente".
59.024 asistentes demostraron que en el país existe
una legión de cinéfilos dispuestos a seguir
acercándose a ver cine europeo del mejor. Antes
de las proyecciones.
En “Eurocine 2000” los organizadores prometieron
que “Lloverían estrellas” y así
ocurrió. Se mantuvo la asistencia masiva de público
con 59.400 cinéfilos de Bogotá, Medellín
Cali, Barranquilla y por primera vez “Eurocine”
llegó a Popayán y Pereira.
“Eurocine 2001” llegó con “Todo
el sabor de Europa” y trajo 30 producciones europeas
de los últimos años que nuevamente llegaron
a Popayán, Barranquilla, Medellín, Manizales,
Pereira y Cali. Las cifras fueron sorprendentes: más
de 75.000 espectadores asistieron al evento y se dio inicio
a la primera edición del Concurso de Diseño
Gráfico Eurocine, en el que participaron 166 propuestas
y el ganador fue Ivan Onatra M., quien tuvo la responsabilidad
del concepto visual de las piezas divulgativas de esa
edición. Su trabajo gráfico para EUROCINE
2001 fue ganador del Lápiz de Acero de la Revista
Proyecto Diseño.
A “Eurocine 2002” asistieron 73.747 personas
y entró una nueva ciudad a hacer parte de este
Festival itinerante: Bucaramanga. Ese año España
presidió la Unión Europea y trajo al Festival
lo mejor cine. Es imposible no recordar películas
como “Visionarios” de Manuel Gutiérrez
Aragón, “Anita no pierde el tren” de
Ventura Pons, “El cielo abierto” de Miguel
Alvadalejo y “Juana la loca” de Vicente Aranda.
El “Eurocine 2003” nuevamente volvió
a robarse los titulares de prensa. Esta vez, el nuevo
miembro al círculo de cine europeo fue Envigado,
que se incluyó en el circuito.
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