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Nació en Talca (1950). Se traslada la familia a Antofogasta, donde actualmente vive con su esposa y cuatro hijos. Ha obtenido en dos oportunidades el Premio Consejo Nacional de Libro (1944 y 1996).
Si bien en un principio publicó poemas y cuentos en sus libros Poemas y Pomadas y Cuentos breves y cuescos de brevas, respectivamente, es en el género novelístico donde ha obtenido un rotundo éxito editorial, de crítica y de público.
Su primera novela, La Reina Isabel cantaba rancheras, al igual que las posteriores, tratan sobre la dura vida de las personas que trabajan en las oficinas salitreras, dándole importancia al retrato de los burdeles y prostitutas, a quienes coloca como heroína en sus textos. " Son mujeres que amo, porque si ser prostituta ya es fuerte, serlo en el desierto raya en lo heroico".
Sueña con poseer un estilo literario que sea una mezcla de" lo mágico de Rulfo, lo maravilloso de García Márquez, lo lúdico de Cortázar y la inteligencia de Borges.
Siente admiración por personas de pobre pasar, con mucha adicción al alcohol, los juegos, la jarana y viviendo en una permanente pobreza.
Sus primeras novelas, reiteramos, conocieron el éxito inmediato, circunstancia que se ha mantenido con las obras posteriores, al igual que los otros escritores de renombre internacional: Isabel Allende y Luis Sepúlveda.
Rivera Letelier no oculta sus inicios y no cree ser escritor. Es Sencillo, afable, locuaz. Su conversación es diáfana y coloquial, propio de una persona guerrera que ha tenido muchas experiencias en la vida. A él nada le ha sido regalado. Por eso cobra importancia el exito obtenido: "desde ese día (cuando ganó en 1944 el Premio Consejo nacional del libro) la vida me dio una vuelta de carnero. Me he convertido en el hombre más feliz del mundo. Hago lo que me gusta, vivo de eso y lo gozo. No he cambiado mi forma de vivir ni mis amigos, pero me siento más seguro de mí mismo, ya que no tengo que preocuparme de que no voy a tener pan para mis hijos mañana".
Los libros publicados son: “Poemas y pomadas”, 1988; “Cuentos breves y cuesco de brevas”,1990; “La reina Isabel cantaba rancheras”, 1994; “Himno del ángel parado en una pata”, 1996; “Fatamorgana de amor con banda de música”,1998 y “Los trenes se van al Purgatorio”,.2000.
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