Brasil, con la 'A', 'B' o la 'C', siempre será protagonista

Jueves, 22 / Jul / 2004
 
Colombia.com
 (Lima)  (dpa) - A Brasil le bastó un equipo "B" para llegar a la final de la Copa América e incluso para que nadie descarte que la gane, aunque tenga al frente para la final a un adversario como Argentina, que no sólo es muy fuerte de por sí sino que además está en la Copa América con una gran parte de su plantel ideal.

El Brasil "B", sin los grandes ídolos, fue sorteando rivales, no sin dificultad, y sueña ahora con ganar por séptima vez un torneo al que históricamente no le dio demasiada importancia, aunque las declaraciones diplomáticas de sus dirigentes pretendan negarlo.

El paso a la final estuvo acompañado de susto. Hubo que recurrir a los disparos desde el punto penal para superar a un Uruguay que vendió cara su derrota y demostró que el cuadro verdeamarillo no es tan inexpugnable como pareció en el 4-0 que le aplicó a México en cuartos de final.

No es necesariamente que Brasil jugó mal, sino que Uruguay lo hizo muy bien. Los dirigidos por Carlos Alberto Parreira no tuvieron al frente a un rival con precauciones conservadoras, sino a un equipo dispuesto a responder talento con talento y coraje con coraje al cuadrado. Eso pareció romperle su libreto y en muchos pasajes se creyó que no habría "final soñada" sino clásico rioplatense.

El de la Copa es un Brasil sólido. Una solidez que empieza en Julio Cesar, que más allá de su complicidad en el gol de Uruguay se convirtió en uno de los mejores arqueros del torneo, y que termina en ese tridente mortal que forman arriba Alex, Luis Fabiano y Adriano, este último para muchos el mejor jugador de la Copa.

Adriano, del Inter de Milán, no sólo es autor de seis goles hasta el momento, el doble de sus inmediatos seguidores en la tabla de artilleros, sino además es un generador permanente de opciones de riesgo. Si el "Emperador del Gol" está enchufado y cuenta con la compañía de un Alex soberbio en la distribución de pelota y un Luis Fabiano en ebullición, Brasil muestra su mejor cara.

Delante de Julio Cesar, una pareja de centrales enormes, Luisao y Juan, aparta peligros. Por los laterales, Maicon y Gustavo Nery, fieles al estilo brasileño pueden ser unos punteros más, mientras Kleberson, Renato y Edú hacen espíritu de cuerpo para darle volumen al mediocampo.

En la banca, jugadores como Ricardo Oliveira, Diego y Julio Baptista siempre son alternativas de lujo.

El seleccionado brasileño no es sin embargo irreductible. Lo demostraron en semifinales los uruguayos, en especial en el primer tiempo, y lo hicieron también antes los paraguayos con su plantel Sub 23, cuando los derrotaron por 2-1 en Arequipa. Argentina puede explotar las debilidades de un equipo que no se siente cómodo cuando lo presionan y que puede sufrir cortocircuitos entre sus líneas.

Pero, más allá del resultado del domingo, lo demostrado en la Copa por Brasil, sin sus Ronaldo, Ronaldinho Gaúcho, Kaká, Cafú, Roberto Carlos y demás, demuestra lo inagotable de su cantera: ¿Qué otro país podría formar uno de los mejores equipos del mundo después de prescindir de sus titulares? Por eso hay quienes dicen que en materia de fútbol, el país de Pelé y Garrincha.

Por Gonzalo Ruiz Tovar (dpa)
SÍGUENOS EN:
Google News