(Lima)
(dpa) Arqueó su cuerpo y sacó el latigazo de derecha. Esta vez, fue una comba a media altura por fuera de la barrera y al palo del portero colombiano Juan Carlos Henao, que vio cómo la pelota se le metía abajo para abrir el camino de Argentina a la final de la Copa América.
El protagonista de la historia se llama Carlos Tevez, que tal como sucedió en cuartos de final ante Perú, en la noche del martes se vistió de héroe albiceleste. Tres días atrás, su derechazo se coló en el ángulo superior derecho de Oscar Ibañez, y la selección anfitriona se quedó fuera.
En aquel partido en Chiclayo, el jugador de Boca Juniors ingresó por Andrés D'Alessandro, y apenas tres minutos después resolvía con precisión y exquisitez ese tiro libre, consiguiendo su primer gol de pelota parada en toda su carrera, y su primer tanto en la selección mayor argentina.
Esa media hora y fracción alcanzaron para que "Carlitos" se convirtiera en un conductor "diferente", precisamente el que estaba necesitando este equipo de Marcelo Bielsa, que sufre una habitual sobredosis de vértigo: con picardía y habilidad, pero también pausa, Tevez presentó sus credenciales en territorio peruano.
Hoy, con el estadio Nacional de Lima como marco y frente al defensor del título de la Copa América, Tevez fue nuevamente "Gardel", como se le dice en Argentina a alguien que es el mejor en lo suyo. La lesión de "Mandrake" D'Alessandro permitió que Tevez saltara al campo desde el minuto cero, y fuera él quien comenzara a hacer magia.
Todo lo que buscó por abajo, con toques sutiles y arranques en velocidad, le rindió sus frutos en otra pelota parada, cuando Argentina ya había hecho sobrados méritos para ponerse en ventaja, pero no encontraba el camino: un tiro libre que se ganó él mismo por una dura falta de Abel Aguilar. Y que ejecutó como un verdadero maestro para poner el 1-0.
Después, en el complemento, Lucho" González y Juan Pablo Sorín elevaron la cuenta a tres y le dieron lustre al primer pasaje de los "gauchos" a una final de Copa América desde Ecuador 93.
Como si fuera poco, para "Carlitos", que en el segundo tiempo bajó el ritmo pero siguió "endiablado", fue una suerte de revancha personal ante el mismo portero Henao que hace tres semanas festejó la obtención de la Copa Libertadores como héroe del Once Caldas, ante el Boca Juniors de Tevez.