Colombia.com: Su técnica, claridad para dominar el balón y poner la pelota donde quiere parece ser su mejor virtud. Pero lo mejor de este barranquillero es que nunca se esconde. Que pide siempre el esférico y va al frente.
Su actuación en el primer tiempo no fue tan determinante como en el segundo. En gran parte por la gran actuación de Marcelo Sosa y Mathías Cardaccio quienes lo relevaron en marca y supieron anticiparlo.
Pero a pesar de ello, Macnelly se las ingenió para entregarle el balón a Martínez o a Blas Pérez. Además sacó un remate fuerte con pierna derecha en la que el balón se fue cerca al palo que defendía Muslera.
En el segundo tiempo, Macnelly Torres ofreció lo mejor de su fútbol. Tuvo personalidad, fuerza y desequilibrio para eludir rivales. Aguantó la pelota y cuando pudo habilitó a Del Castillo, Córdoba o a Martínez.
Cuando el reloj marcaba el minuto 29 ofreció una clase magistral de cómo pegarle a la pelota. Tras una 'corajeada' de Martínez y recibir la pelota de espaldas al arco, Macnelly giró, observó a Muslera y tras amagar que iba a devolver un pase, remató al arco y superó al muy buen arquero uruguayo. El estruendo de gol levantó a los hinchas y puso a festejar a los aficionados que dos horas antes llenaron el estadio.
Luego, al minuto 42, Cúcuta se había salvado tras el cobro de un tiro libre. La pelota pegó contra el palo y en el contragolpe, Macnelly Torres agarró el balón, puso velocidad, le entregó la pelota a Blas Antonio Miguel Pérez quien definió en gran forma. Punteó la pelota con su botín derecho, eludió al arquero Muslera quien pareció saltar a una piscina, y con la cabeza el delantero panameño envió el esférico adentro. Golazo. Vibrante. Emocionante. Sello completo para ratificar un triunfo que vale y mucho. El próximo martes 22, en Montevideo, se jugarán los próximos noventa minutos de esta 'llave' que pondrá a un equipo en las semifinales de la Libertadores.
Por: Leonardo Duque, periodista fútbol. Enviado especial a Cúcuta.