Es sin lugar a dudas la figura descollante del cuadro rumano. Hablar de Adrián Mutu es hablar siempre de peligro de gol en las defensas rivales, por lo que se erige como la principal carta de triunfo de su selección en las Eurocopas.
Para muchos debió ser el sucesor de Gheorghe Hagi, sin embargo su vida algo desenfrenada no le permitió explotar al máximo todas las condiciones que poseía. Inluco fue sancionado por consumo de cocaína, lo que pareció poner fin a su prometedora carrera.
Pero pese a este suceso, Mutu supo reponerse y centrarse al máximo en su carrera, lo que a la postre lo ha catapultado como la figura indiscutible de Rumania.
Su gran habilidad con el balón, la potencia y su olfato goleador son su principal carta de presentación.
Asimismo, su depurada técnica le permite no solo jugar como delantero, sino hacerlo de volante donde hace gala de la velocidad y gran panorama de juego que posee. Sin dudas, que Mutu está llamado a ser una de las grandes estrellas de la Eurocopa de Austria y Suiza.
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