 |
El
Fútbol es un deporte que rompe todos los esquemas
sociales, culturales, religiosos y étnicos,
que tiene una cobertura total en el planeta.
Su condición de ser apasionante ha tomado rumbos
inesperados que a través del tiempo se ha convertido
en una bomba de tiempo que necesita de correctivos.
La transculturización ha sido el puente para
que llegue a nuestro país el flagelo de las
denominadas barras bravas, con un alarmante
crecimiento de violencia y afluencia de menores
de edad en este entorno.
El fútbol atrapa. Además va más allá de ser
un deporte. Eso mismo debe mirarse como un fenómeno
que guarda relación con todos los estamentos
que existen en una sociedad, entre ellas, la
familia, la escuela, la Iglesia, y con sus características
propias: la cultura, la historia, la economía,
la política y la organización social.
El fútbol existe porque hubo unas condiciones
objetivas que hizo posible su nacimiento, el
balompié tiene una historia propia. Este deporte
tiene vigencia porque se dan las condiciones
necesarias para su existencia. Un estadio, unos
jugadores, directivos, un público, una infraestructura
que se mantiene viva.
 |
Pero
¿Por qué existen las hinchadas?; ¿Qué papel
cumplen en el desempeño fútbol y la sociedad?;
¿Cómo funcionan?; ¿Quiénes las componen?; ¿Qué
acción tienen las hinchadas con la situación
actual local y global?.
Desde 1996 aparecieron en el estadio Nemesio
Camacho "El Campín", dos nuevos grupos de hinchadas
de Millonarios y Santa Fe, que se ubicaron en
las tribunas laterales. En este lapso de tiempo
estos grupos tuvieron un crecimiento acelerado
y con ellos aumentó el índice de violencia en
el estadio y sus alrededores, generando una
polémica pocas veces vista en Bogotá.
Los conflictos generados a través de éstas barras
han trascendido las barreras del estadio y del
deporte, hacia las calles de la ciudad, hacia
la Policía Metropolitana y la población ciudadana
en general. También se ha acrecentado el sentimiento
regionalista que se traduce en violencia contra
los habitantes de otras regiones del país.
La mayoría de los integrantes de las barras
-Comandos Azules y Guardia Albiroja Sur- son
población juvenil de todas las clases sociales.
El surgimiento de nuevas barras de otras regiones
del país, como Disturbio Rojo del América, Los
del Sur de Nacional, han colocado la capital
del país un centro de disputas que se va extendiendo
a los barrios, como sucede en Argentina. La
mayoría de sus integrantes son menores de edad
que generalmente son los iniciadores de los
problemas, escudándose en su edad para no tener
problemas judiciales, un punto que esta en estudio,
la judicialización para menores. |
|
|
 |
 |
Arriba |
|
|
|
|