El café descafeinado no suele ser totalmente libre de cafeína, según demostró un nuevo estudio.
De hecho, aunque esa bebida contiene mucha menos cafeína que una taza de café regular, conservaría suficiente cantidad del estimulante como para causar dependencia física.
Según dijo a Reuters Health el doctor Bruce A. Goldberger, de la Escuela de Medicina de la University of Florida en Gainesville, "la concentración de cafeína en esos cafés descafeinados preparados tiene efectos fisiológicos y conductuales sobre las personas".
El equipo dirigido por Goldberger analizó el contenido de cafeína en productos descafeinados de 10 establecimientos de venta.
Sólo en uno, Folger's Instant, el café descafeinado no tenía cafeína. En el resto, el nivel fue de entre 8,6 miligramos (mg) a 13,9 mg por taza de 0,47 litro, escribió el equipo en Journal of Analytical Toxicology.
Los investigadores también analizaron seis muestras de café exprés descafeinado y seis muestras de café descafeinado regular de Starbucks y hallaron gran variación en el contenido de cafeína.
Los café exprés descafeinados tenían entre 3 mg y 15,8 mg de cafeína, mientras que los regulares tenían entre 12 mg y 13,4 mg.
Un estudio previo realizado por el equipo determinó que el contenido de cafeína en los cafés especiales era de alrededor de 188 mg por taza.
Mientras que el café descafeinado analizado en el nuevo estudio contiene apenas una pequeña parte de la cafeína presente en una taza de café regular, esa cantidad podría ser dañina para las personas que deben limitar el nivel de consumo de cafeína por motivos médicos, indicó Goldberger.
Esto incluye a las personas con enfermedades renales, ansiedad o que consumen ciertos tipos de fármacos.
Asimismo, las personas que toman varias bebidas descafeinadas por día podrían alcanzar un alto consumo de cafeína, destacó el equipo de investigadores.
"Las personas que necesitan o quieren abstenerse de consumir cafeína deberían evitar también el café descafeinado", recomendó Goldberger.
FUENTE: Journal of Analytical Toxicology, octubre del 2006.