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BOGOTÁ

RESTAURANTE EL BOLICHE: Pastas y Milanesas a la ‘n’ Potencia

Colombia.com: ¿Si de tradición se trata, 22 años les dice algo?, creo que si. Es el tiempo que doña Martha, su propietaria, lleva abanderando el concepto del típico boliche bonaerense, donde solo se come milanesa con spaghetti, boloñesa, pesto y empanadas. En el bohemio y tradicional barrio de La Macarena es donde evoluciona el concepto de ‘miti-miti’, o la simple posibilidad de realizar la combinación perfecta: una salsa especial para pasta y una para carne a la milanesa. Y como vocación especial del chef Carlos Rueda, hijo de doña Martha, nace un boliche en un lugar más ejecutivo como respuesta a una necesidad de la zona: la urgencia de tener un ‘miti-miti’ más cerca.


Algo verdaderamente exponencial...

Cuando Carlos Rueda, propietario de El Boliche de Quinta Camacho, nos contó que tres de sus combinaciones se podían fácilmente convertir en nueve platos, no lo podíamos creer y nos explicó: “La última vez que se hizo la cuenta de las posibilidades que se podían obtener de combinar cada plato básico de la carta entre sí, se obtuvieron 6.500 opciones, lo que se explica con el hecho de poderse mezclar pasta con pasta,

pasta con carne o bien dos tipos de carnes; además, de pasta corta, spaghetti o fetuccini, lo cual nos hizo concluir que esto era algo verdaderamente exponencial”.


Las mejores pastas y carnes apanadas...

Y para quienes deseen una explicación extra..., milanesa en Argentina, es carne de res apanada y en Italia, es carne de ternera apanada. Se sabe que en El Boliche todo es apanado, pero si la persona quiere una carne asada, se la preparan, aunque no sea la especialidad de la casa.

Estuvimos perfectamente atendidos, para comenzar probamos entradas como el antipasto (tomates secos, pimentón, berenjena, champiñones y mozarella), “natural como el solo”; pomodoro y formagio (un queso conservado en aceite de olivas y especies con tomate) y una tentadora Ensalada Mediterránea (con alcachofas, aceitunas, rúgula y lechuga batavia); después, como plato fuerte....el clásico mitad Milanesa Boliche con mitad Spaghetti Vodka, la espectacular salsa de alcachofas en fussilli o ravioli y que tal, para “Cerrar con broche de oro”, una Torta de Chocolate, un italinísimo Tiramisú o un Mousse de Limón...sin comentarios.

Ah, ..si alguien se considera de muy buen apetito, le aconsejo pedir Media Milanesa Boliche y Medio Canelón, la explicación pídansela al chef cuando vayan. ¿Trato hecho?.

Todos estos ingredientes exquisitos y ante todo, frescos se producen en su mayoría allí. Lo que no producen, es porque tienen la teoría de “si se puede mejorar lo que se compra, no se produce”. Rectitud ante todo, no?. Por ejemplo, los palitos de colores que colocan como centro de mesa, se producen allí. Por cierto, parecen de adorno, o mejor dicho, como para distraer el apetito -unos segundos – claro esta, ya que el servicio es bastante rápido. Esperen muy pronto probar el pan de la casa.


De sus ambientes...

El restaurante El Boliche de Quinta Camacho tiene tres acogedores ambientes con un aspecto muy familiar; entre ellos, destaco el “Patio del Brevo”, como uno de los rincones más ‘peleados’ por su aroma y sombra característicos; y El Boliche en la Macarena...no se queda atrás, pues guarda celosamente pinturas obsequiadas por distinguidos comensales, afiches de colección y mesas escritas con mensajes imborrables en

sus historial. Además, ha sido el sitio obligado de muchos artistas famosos o personas del común que insisten en volver con el pretexto de aquel singular ‘miti-miti’.

Los cuadros de Quinta Camacho, están llenos de historia y sentimiento: unos se trajeron de La Macarena, otros han sido regalo de clientes y otros, comprados. Hay una secuencia de grabados que tanto para Carlos como para Claudia, su esposa, tienen gran valor sentimental porque se trata de una tesis que hizo una amiga de ellos. Y para los amantes de la noche, los jueves se tornan más interesantes todavía porque hay un guitarrista que además, canta.


Ellos conocerán tus gustos...

Los clientes de El Boliche van ante todo a relajarse, en un plan tranquilo y ante todo a “sentirse como en casa”, porque sus anfitriones conocen los gustos de sus clientes y son muy amigables. Su carta tiene la particularidad de no venir explicada, con el único fin de estar más cerca al comensal indagándole acerca de sus preferencias o antojos. Si por ejemplo, alguien dice: “Me gusta la berenjena, pero quiero que también tenga como tocineta”, “Se le prepara, aunque

no esté en la carta porque el fin de establecer diálogo, se debe cumplir a cabalidad”, dice su carismático propietario, Carlos Rueda.


¿Domicilios?

Los domicilios se realizan solo para la zona, ya que desean que la gente coma en su casa u oficina casi tan bien como en el restaurante y para esto, consideran que debe ir en la vajilla del mismo para que llegue caliente y no tenga el cliente que volverlo a calentar y si es muy lejos, el recuperar la vajilla se vuelve un problema. Por ello, prestan el servicio desde la calle 79 hasta la calle 65, y en cuanto a carreras, solo hasta la quinta. Eso no quiere decir que no presten un servicio especial: si es una solicitud con 10 platos mínimo, prestan el servicio con “todas las de la ley” que ameriten que uno vaya.


Rango de Precios: Entradas desde $3.800 a $9.500; Platos fuertes desde $9.000 a $16.000 y Postres entre $4.500 y $5.000.


Horario: De 11:30 a.m. a 3:00 o 4:00 p.m. y de 6:30 p.m. a 11:00 p.m. el servicio de cocina y la 1:00 a.m. como hora límite.

Dirección: Calle 69 A No. 10-25

Teléfono: 321 74 47