INICIO PÁGINA PRINCIPALE-MAILCHATFOROSBUSCADORPOSTALESI-QUIERO; Tienda VirtualAMIGOS Y CONTACTOSTVRADIO

BOGOTÁ

Los Tronquitos del Fogón

Colombia.com: Un restaurante donde el desprevenido transeúnte que pasa por su frente recibe un trozo de carne, sin saber por qué, pero es lo que de entrada diferencia a Los Tronquitos del Fogón; el asadero que se ha hecho merecedor de convertirse en franquicia próximamente, a raíz del premio a los “Microempresarios del año” del Club de Negocios.

Y es que sus propietarios explican que se quieren asegurar de que su carne la conozca todo el Restrepo, barrio donde hace un año abrieron el segundo de tres asaderos que tienen en diferentes puntos de la ciudad. Entre o no la persona, la prueban y tal vez lo tendrán en cuenta para otra oportunidad. Ellos no tienen inconveniente en mostrar su sazón inconfundible.

El asadero se caracteriza por ofrecer una carne muy exquisita de res, chigüiro y una carne asada de otro mundo, la que sin su especial servicio, no sabría igual. A quienes no les gusta o no pueden comer carnes rojas, lo esperan una jugosa pechuga a la plancha o una mojarra frita.

Ante todo es un sitio donde se encuentra comida típica colombiana, principalmente la de los Llanos orientales, como plato de la casa, pero también hay ajiaco bogotano, mazamorra, Cuchuco de trigo con espinazo y mute santandereano.

En

unas “canasticas” llegan muy calientes a la mesa la carne asada de res, el chigüiro, las papas saladas y un guacamole que “sabe a gloria”, además de un dulcesito plátano maduro asado y para pasar esto, una limonada natural, aunque también caería bien con una cerveza o un regajo (cerveza con gaseosa colombiana).

Un "techito de paja"
El humo que se alcanza a pasar al salón principal, es precisamente lo que le da el ambiente de asadero, pero debido a su amplio techo, ni se nota.

Un “techito” de paja que cubre cada mesa del local, es otra de las cosas que lo hacen todavía más acogedor, unido al conjunto de cuadros enmarcados en tronquitos de sus paredes. Un ambiente que llama a estar en familia. Y de hecho es así, porque allí llegan muchos a comer “el alguito”, después de una soleada y agotadora mañana de compras.

Este local lleno de mesas “solo y sin gracia” que era al principio – como cuenta Patricia -, se ha convertido gracias a su iniciativa, creatividad y amor, en un sitio cálido, y “adecuado para que la gente no se sintiera sola”, dice Patricia, una de sus propietarias.

Asadero "franquiciable"
Por lo general, las franquicias las otorgan exclusivas cadenas de restaurantes de

comidas rápidas extranjeras provistas de una gran infraestructura y organización; pero para el Asadero los tronquitos del fogón fue diferente.

Luego de haber ganado el premio Generación J como “Empresarios jóvenes del año” del Club de Negocios, se dio paso a la iniciativa; fueron animados a hacerlo, así como asesorados en todos los requisitos para la constitución de una franquicia.

Y es que Patricia y Jorge, matrimonio propietario del restaurante, han trabajado tanto para darle de calidad que ha logrado, gracias a la iniciativa y persistencia que han puesto al negocio de familia, que hoy se ha convertido en “franquicia”.

Según ellos, la otorgarán a aquellas personas que primero que todo, les guste la actividad, pero que también se encarguen de mantener su imagen, cuidarlo y hacerlo crecer.

“Un regalo de Dios para el mundo”
Algo nunca antes visto, es que reconocen claramente que el negocio solo ha sido posible por Dios. “Muchos han tratado de copiar el estilo, pero no lo han logrado porque Dios es quien le pone el toque a nuestra sazón”, dice Jorge.

Y como agradecimiento, apoyan a través de sus utilidades al Centro de rehabilitación “Hombres con valor” de la localidad de Usme, donde

14 muchachos que fueron indigentes, son ayudados con alimento espiritual y físico, así como sus familias, y en gran parte el asadero es un apoyo para ellos.

El slogan del restaurante es “Un regalo de Dios para el mundo”, porque para Jorge realmente significa eso. Esto los ha movido a darle trabajo a jóvenes y a personas necesitadas, así sea por turnitos porque “para todos debe haber”, dice Jorge.

Igualmente, saben que “a medida que mejor les vaya, más personas van a poder beneficiar”, y precisamente por eso se quiere expandir: para favorecer a muchas personas más.

Las expectativas son inmensas porque tienen ya proyectos para Miami, España, Argentina y en ciudades colombianas como Cali Medellín, Cartagena.

El Concurso del club de negocios fue sorpresa para Jorge y Patricia, del que piensan que es un galardón que no merecen, pero les ha abierto las puertas; es además, un privilegio que hayan sido tan apoyados por muchos medios.

El Club de Negocios los ha asesorado en organizar cosas que tenían en descuido, les ha hecho caer en cuenta de detalles para acceder a las franquicias gracias a su excelencia. “Les colaboramos a internacionalizar la carne a través de las franquicias”, les dijeron los

directivos del Club.

Todo de primera
Sus precios son bastante asequibles y razonables dado que utilizan carnes y en general, materias primas “de primera”; el plato de la casa es una selección mixta de carnes de $8.500, la mojarra, $9.500 y para otros presupuestos, Mondongo, Cuchuco de trigo, Ajiaco santafereño, Mazamorra chiquita por $3.500 y una porción tan buena que hasta de un plato pueden comer dos personas.

Ellos no escatiman en nada, por el contrario, dan algo de más siempre. Por eso la gente se va contenta y satisfecha.
“Aunque el secreto lo saben todos, el sabor y el agrado de la carne es un toque que Dios ha puesto. La acogida es un regalo que Dios nos da”, dice Jorge con convicción.

La primicias de cada día, son para Dios (primera venta del día), como forma de agradar a Dios y política de todos sus restaurantes. Una convicción que les ha hecho crecer física y espiritualmente.

Fidelidad, respeto, amor por lo que se hace y no escatimar en nada que redunde en el servicio al cliente, son la base del éxito de Los Tronquitos del Fogón.

Dirección: Calle 15 sur No. 20-20. Bogotá.

Teléfonos: 278 57 07 - 272 73 01. Cel. 689 90 50.