HISTORIA
SEDES
 
 




SEDES
CASA VIEJA DEL NORTE

La casa que actualmente alberga este restaurante fue propiedad de doña Pilar Moreno de Ángel, una destacada historiadora, miembro de la Academia Colombiana de Historia. La casa fue conocida por los habitantes del barrio como "la casa de los balconcitos", aunque ahora casi no tiene de estos.

El restaurante ofrece a los visitantes un ambiente íntimo. Hacia la izquierda de la entrada, el bar con sus sillas vienesas y un estupendo armario de fondo que es una de las obras maestras de la talla en madera del país. En este mueble se destaca la cabeza de un venado, similar a un trofeo de caza. Un patio central, con incrustaciones de fósiles y una pila de piedra rodeada de macetas de flores como vista para quienes se ubican en la salita que se abre al frente de la puerta, al lado de la chimenea.

De otra parte, el comedor se reparte en dos espacios: el salón del fondo con una vitrina en la que se aprecian soperas y platos de porcelana de vajillas importadas al país de finales de siglo, que junto al aguamanil y al espejo le confieren un ámbito familiar de vieja casa bogotana. En el salón de el medio está la Virgen de Guadalupe, en baldosín mexicano pintado a mano. Y aquí nos podemos quedar todo el tiempo describiendo todos y cada uno de sus detalles.

Una curiosidad de este restaurante son los teléfonos antiguos de fabricación francesa y holandesa, uno de pared y el otro de mesa, hoy en día en perfecto funcionamiento.
CASA VIEJA DE
SAN DIEGO

En este restaurante predomina la historia y se destaca la construcción de viejo convento. En medio del patio descansa una campana de bronce donde algún día estuviera la imagen de un santo. El convento fue mandado a construir por los padres franciscanos y se terminó de construir en 1610. Al sur del restaurante, se encuentran dos muebles gemelos, dos buffets de empotrar provenientes de uno de los hoteles más tradicionales de la vieja Medellín