Se reúnen los amigos después de varios años de no verse y se sorprenden al ver que uno de ellos se ha transformado en mujer; todos comienzan a preguntar cómo había sido la operación, y ya para rematar uno de ellos le pregunta que si no le dolió mucho cuando le tuvieron que cortar esa parte que sobraba y el recién operado contestó:
No, lo más doloroso fue cuando me quitaron la mitad del cerebro...
De: Ing. Rogelio Cuéllar Cabrera
rcuellar@monterrey.gob.mx
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