Un día por una de esas casualidades, se encuentran Satanás y un viento fuerte. Y le dice uno al otro:
¿Vamos a divertirnos?
Si. si. dice el otro.
Así que se fueron ese día e hicieron de las suyas. Tumbaron casas, árboles, volcaron buses, carros, arrollaron gente. Bueno, qué fue lo que no hicieron!
Al terminar el día todo contentos se iban a despedir cuando Satanás le dice al viento:
Lo he pasado de lo mejor, tanto que quisiera que nos encontráramos otra vez y lo repitiéramos.
¿Que te parece?
Estupendo! dice el viento.
Si pero como te encontrare?
Mira: dice el viento. Cuando veas que las hojas de cierto árbol se están moviendo, allí estaré yo.
Ah muy bien dice Satanás. Y comenzó a irse.... cuando el viento le pregunta:
Y yo, yo como te voy a reconocer?
Y Satanás le dice:
Cuando veas un cura caminando por ahí, allí estaré yo.
De: Mimyal@aol.com
|