Chavez llama a Jaimito y le dice:
- Jaimito, estoy muy preocupado porque el pueblo está empezando de nuevo a ir a las Iglesias. Tenemos que acabar con eso. ¿Me puedes ayudar tú que eres tan inteligente?.
- No se preocupe mi presidente; deje eso de mi parte.
Al cabo de una semana todas las Iglesias estaban vacías, y Chavez llama a
Jaimito.
- Eres un genio, Jaimito. ¿Cómo lo hiciste?.
- Muy fácil mi presidente, bajé a Jesucristo y puse un retrato suyo. |