Un día, un culo se desprende y camina hacia dentro. Se encuentra con los intestinos y les pregunta:
"¿Cómo se llaman ustedes?"
"Somos los intestinos", le responden.
Más arriba se encuentra al hígado y le hace la misma pregunta. "Yo soy el hígado", responde la víscera.
Sigue caminando y se encuentra al corazón: "¿Cómo te llamas?" "Yo soy el corazón". "¡Ahhhhhh, a ti te andaba buscando, desgraciado, hijueputa, mal nacido!"
La víscera cardíaca, aturdida y asombrada, alcanza a decir:
"Pero, ¿por qué? ¿Qué te hecho?"
"¡Cómo qué que me has hecho! ¡Maldita madre, pedazo de cabrón, claro, a ti te enamoran y a mí me lo meten!" |