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"Ellos se creen héroes de la democracia. El país
anda escandalizado en estos días porque el señor Mancuso,
el señor Baéz y el señor Isaza dijeron a todo
pecho que ellos se creían salvadores de esta democracia.
Pues es lo que yo vengo oyendo hace 18 meses y de manera callada
en la mesa. Que bueno que lo escuchen todos, que bueno que escuchen
esa realidad que no han querido escuchar; que bueno que se den cuenta
de la dimensión del problema", dijo también Restrepo
en la plenaria del Senado.
El Gobierno y las Autodefensas han firmado en este año y
medio 15 acuerdos, de los cuales los más de mayor connotación
son el de Santa de Ralito, el 15 de julio de 2003 y el de la "zona
de ubicación" con fecha del 13 de mayo de 2004.
En el primero, la agrupación se compromete a desmovilizar
entre finales de 2003 y a más tardar el 31 de diciembre de
2005 a cerca de 13.000 de sus hombres. El segundo, reitera el cese
de hostilidades y establece como propósito de la zona, consolidar
los acuerdos logrados y avanzar hacia la definición de un
cronograma de concentraciones y desmovilizaciones de las Autodefensas.
Adicionalmente, se reintegraron a la vida civil 855 hombres del
Bloque Central Cacique Nutibara al igual que 160 hombres de las
Autodefensas de Ortega y el 1 de julio de este año se instalaron
oficialmente los diálogos en la "zona de ubicación"
en Santafe de Ralito (Córdoba).
La agrupación con unos 20.000 hombres, está acusada
de asesinatos masivos y de traficar estupefacientes en el área
bajo su control. Esta organización esta asimismo, incluida
en las listas estadounidenses y europeas de organizaciones terroristas
y tres de jefes Salvatore Mancuso Ramiro "Cuco Vanoy"
y la de Rodrigo Tovar alias "Pupo" tienen pedido de extradición.
Tras ver las dos caras de la moneda, lo que es claro es que son
más los beneficios para las Auc, que para el país
o para el Gobierno, pues mientras continúen con el proceso
los órdenes de captura en contra de los "paras"
no tendrán vigencia, seguirán siendo auspiciados por
el Gobierno en la "zona de ubicación" y podrán
seguir dándose "vitrinazos" en espacios políticos
como el Congreso.
Uribe, las Farc y el ELN
Pero si el proceso con las Auc está rodeado de dudas y de
falta de credibilidad, para Rangel con los acercamientos con el
ELN se "han generado expectativa exageradas". ¿Qué
es lo que ha pasado hasta el momento? Se realizaron dos encuentros
entre el vocero del ELN, Francisco Galán y el Alto Comisionado
para la Paz, Luis Carlos Restrepo. También, cada una de las
partes destapó sus condiciones para una negociación.
El ELN planteó un cese al fuego bilateral y una amnistía
para presos políticos. El Gobierno propuso cese de hostilidades
con reciprocidad y verificación internacional. Posteriormente
el Gobierno de México designó a Andrés Valencia
como facilitador del proceso.
"Son muy preliminares aún no se puede hablar del inicio
de un proceso de paz estructurado. Las distancias entre las dos
partes son excesivamente grandes y no están acompañadas
de una mayor flexibilidad tanto del Gobierno como del Eln",
le manifestó a Colombia.com, Alfredo Rangel.
Para la directora de Redepaz, el rol del ELN debe ser valorar la
posibilidad de un diálogo y no empecinarse en la guerra.
También apostarle, al acuerdo humanitario y abrir la discusión
de muchos temas de la vida nacional.
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Farc: cero diálogo
Finalmente, con las Auc pese a lo bueno o lo malo hay proceso, con
el ELN, acercamientos y con las Farc, nada. Se podría decir
en este caso, que cada vez es más radical la posición
entre las partes. La agrupación afirma que no negociará
mientras el Presidente sea Álvaro Uribe, en tanto éste
continúe con su política militarista y sigue presionando
con el canje o acuerdo humanitario. El Gobierno en su lugar, exige
la liberación inmediata de todos los secuestrados.
¿Cuáles son los retos entonces en medio de este escenario?.
Convencer a las Farc, el ELN y las Auc tanto por las vías
políticas como militares de que el costo de continuar la
confrontación puede ser demasiado alto y que es mejor alternativa
optar por la tan anhelada paz.
Por Johanna Guevara Olier.
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