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| URIBE
¿SEGURIDAD SOCIAL O DEMOCRÁTICA? |
| Perfil |
Álvaro
Uribe, el hombre del poder
Su contextura es la de un hombre delgado, baja estatura y mirada serena.
Le gusta usar sombrero blanco y ruana, trotar, montar a caballo y
hacer yoga. Guarda en su "disco duro" el mapa del país
y los reclamos de la gente que escucha en cada uno de los Consejos
Comunales. Su nombre es Álvaro Uribe Vélez, un paisa
cuyo padre fue asesinado por las Farc, esposo de Lina María
Moreno, padre de Tomás y Jerónimo, y quien logró
convencer a 5.862.655 de colombianos que lo eligieron como Presidente
de la República para el periodo 2002-2006.
Maneja distintos elementos en su discurso, la inteligencia, el tono
de voz, los detalles y su excelente oratoria. Es el Comandante del
país, de las Fuerzas Militares y la persona que hizo famosa
la frase "trabajar, trabajar y trabajar". Pocas cosas parecen
sacarlo de casillas o por lo menos, sabe ocultarlo muy bien. La autoridad
y la disciplina son sus "mejores armas".
Su elección se constituyó en un hecho histórico.
Fue la primera vez en 32 años que sólo se requería
de una primera vuelta electoral y que la victoria no quedaba en manos
de los partidos políticos tradicionales, el liberal o el conservador.
Pese a ser liberal, disertó de su partido y se postuló
por el Movimiento Primero Colombia.
El Gobierno de las sorpresas
Desde su primer mes de Gobierno asumió el mando el 7 de agosto
de 2002, sorprendió con hechos como el decreto de Conmoción
Interior, el establecimiento de las Zonas de Rehabilitación
o con decisiones como la de Gobernar tres días desde Arauca.
Departamento en el que se encuentra el oleducto Caño Limón
y donde operan los frentes 10 y 45 de las Fuerzas Revolucionarias
de Colombia (Farc), entre otros.
Presentó la Declaratoria de Conmoción Interior como
una medida adoptada ante las graves alteraciones de orden público
del país, y la insuficiencia de los recursos y medios ordinarios
que tiene Colombia para contrarrestar los hechos violentos protagonizados
por grupos armados ilegales.
Mediante esta herramienta obligó a los colombianos a "meterse
la mano al dril" con el Impuesto de Seguridad Democrática
y por vía de las reformas, a pagar un mayor IVA en las facturas
del supermercado y el celular. A Arauca, Sucre y Bolívar, los
convirtió en Zonas de Rehabilitación, es decir en territorios
especiales con más control y presencia de la Fuerza Pública.
El Referendo: la herida
El mismo 7 de agosto de 2002 presentó ante el Congreso su propuesta
de Referendo,
cumpliendo así con una de sus promesas de campaña. La
iniciativa enfrentó una dura batalla en la corporación
siendo los puntos más polémicos el de la congelación
del gasto y la eliminación de las Contralorías y Personerías,
entre otros. El texto quedó integrado por 19 puntos y luego,
fue reducido en 15 por decisión de la Corte Constitucional.
Una vez superada esta fase, convocó a los colombianos para
votar el Referendo el 25 de octubre de 2003 pero se encontró
en el umbral electoral que le impidió convertirse en Ley. Se
requerían 6.247.443 votos para que cada pregunta fuera aprobada
y la única que pasó este requerimiento, fue la número
uno referente a la muerte política para los corruptos.
Uribe calificó entonces, al censo electoral de "viciado",
solicitó su revisión y pidió excluir de él
a los difuntos y miembros de la Fuerza Pública no habilitados
para votar. "El Referendo no se puede ganar ni perder por fraude",
dijo. "El Censo Electoral no puede estar viciado ni por exceso
ni por defecto, esto es, no puede incluir más ni menos de los
que pueden votar", señaló también.
Los Consejos de todo tipo han sido otras de las características
de su Gobierno. De Ministros, Seguridad, Anticorrupción y los
que más le han gustado a la gente, los Comunales. También
realizó Consejos Públicos de Ministros en los que hizo
una rendición de cuentas al país. Su Gobierno se centra
asimismo en políticas como la Seguridad Democrática,
Renovación de la Administración Pública o la
reestructuración del Estado, Reactivación Social y Revolución
Educativa.
Uribe, el hombre y el político
El hombre detrás del mandatario es un antioqueño nacido
el 4 de julio de 1952, abogado de la Universidad de Antioquia, especializado
en Administración y Gerencia en la Universidad de Harvard,
quien poco a poco fue labrando una ascendente carrera.
En su época como bachiller en el Instituto Jorge Robledo de
Medellín se destacó por su brillante rendimiento académico,
gracias al cual fue eximido de exámenes finales en todas las
materias cuando cursaba los grados 5° y 6°. Esto a su vez,
lo hizo merecedor de una beca por excelencia durante buena parte de
sus estudios universitarios.
Su vida pública
empezó a temprana edad. En 1976 fue Jefe de Bienes de las Empresas
Públicas de Medellín. Luego, Secretario General del
Ministerio del Trabajo durante el Gobierno de Alfonso López
Michelsen donde sacó adelante el decreto 1468 de 1978 sobre
libertades sindicales.
También fue director de la Aeronáutica Civil durante
la presidencia de Julio César Turbay. Algunos de sus logros
en este cargo fueron la contratación y construcción
en un 60% del Aeropuerto José María Córdoba de
Rionegro y el Puente Aéreo de Bogotá, entre otros.
En 1982, como alcalde de Medellín cerró el antiguo basurero
y contrató la operación privada del nuevo relleno sanitario
de la Curva de Rodas. Presentó y consiguió del Gobierno
Nacional la aprobación del Plan de obras para las comunas populares,
puso en funcionamiento las unidades intermedias de salud y creó
los comités cívicos de apoyo a la administración.
Un año después su padre fue asesinado por las Farc y
su hermano Santiago resultó herido.
La carrera en el Congreso
Como Senador fue presidente de la Comisión Séptima en
la que impulsó leyes como la 71/88 o Reforma Pensional; la
79/88 de Banca Cooperativa; la 50/90 de Reforma Laboral y la 100/93
correspondiente al Sistema de Seguridad Social.
A la Gobernación
de Antioquia llegó con objetivos como reducir los gastos, erradicar
la politiquería, aplicar la austeridad, defender las finanzas
departamentales, fomentar el ahorro y generar más inversión
para la comunidad. Promesas parecidas a las que presentó como
candidato a la Presidencia de la República.
Fue así como en este departamento redujo la nómina y
fortaleció el Estado. El dos de enero de 1995, la Gobernación
tenía 14.061 cargos, a diciembre de 1997 tenía 5.499.
Dentro de la reducción aplicó un retén social
que benefició con la estabilidad en sus cargos a 348 mujeres
cabeza de familia, 70 prejubilados y 45 personas con limitaciones.
Como Presidente ha brillado. Eso nadie lo puede discutir. Con errores
y aciertos Uribe Vélez es uno de los presidentes con mayor
popularidad en la historia.
La gente le cree, lo sigue y lo quiere, a pesar de las fuertes críticas
que suscitan muchas de sus decisiones. Sólo hay que escuchar
las intervenciones de los ciudadanos en los Consejos Comunales donde,
antes de hacer sus reclamos, le dan las gracias y lo felicitan por
su labor.
Sin duda este fue uno de los motivos que lo llevó a incluir
dentro de la agenda del Congreso el proyecto de reelección,
el mismo que puede convertirlo en ser el primer mandatario en ser
reelegido. |
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