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Rock al Parque es un Festival cargado
de historia y de cifras alentadoras que han desbordado todas
las expectativas. Cuando en 1995 el Instituto Distrital de
Cultura y Turismo, Idct, decidió organizar un evento
en el que pudieran participar las bandas de rock (cada barrio
de la ciudad tenía la suya) y mostrar en qué
andaban, no se imaginó que 129 agrupaciones atendieran
el llamado de inmediato. Así que después de
una difícil convocatoria se seleccionaron las 43 con
mejores fundamentos y con ella se armó la primera versión
de este evento que durante cuatro días (entre el 26
y 29 de mayo) se tomó cuatro escenarios: el Parque
Simón Bolívar, la Media Torta, la Plaza de Toros
La Santamaría y el Parque Olaya Herrera. Para que el
evento fuera más atractivo se invitaron dos bandas
reconocidas internacionalmente: Fobia de México y Seguridad
Social de España.
La respuesta del público bogotano fue total 80 mil
personas aceptaron la invitación y se gozaron el Festival.
Entonces, el Distrito invirtió más dinero en
traer bandas internacionales con el objetivo de subir el nivel,
exigirle más a los convocados distritales y nacionales,
y entregarle un gran concierto al público. Los Tetas
y Lucybell de Chile, La Lupita de México, Los Zopilotes
de Perú, La Puya de Puerto Rico, Zapato 3 y Spias de
Venezuela, y para finalizar Los Auténticos Decadentes
de Argentina estuvieron en la segunda entrega que se realizó
en 1996. Estas bandas se presentaron al lado de 40 agrupaciones
bogotanas y de 140 mil personas cantaron y se divirtieron
sanamente. En esta ocasión se eliminó el espacio
de la Plaza de Toros.
El Festival de Rock al
Parque parecía imparable. Su tercera entrega generó
nuevas expectativas, más cuando se invitó a
grupos del resto del país a ganarse un cupo en el evento.
La noticia se extendió rápidamente y 277 bandas
se inscribieron. De esas sólo 77, entre distritales
y nacionales, fueron escogidas para tocar al lado de seis
grupos extranjeros (entre los que se destacaban Maldita Vecindad
de México; A.N.I.M.A.L. y Todos Tus Muertos de Argentina,
y Chancho en Piedra de Chile) y siete bandas colombianas profesionales.
Con tantos grupos en escena fue necesario ampliar el Festival
un día (del 30 de mayo al 2 de junio) y hacer clausuras
simultáneas (en La Media Torta y en el Simón
Bolívar). Esta vez 160 mil personas llegaron a los
dos espacios escogidos.
INOLVIDABLE
El cuarto Rock al Parque, realizado
en 1998, sigue presente en la mente de los rockeros nacionales
por muchas razones. La primera, que en los tres días
de Festival disfrutaron 200 mil personas, una asistencia que
superó todos los pronósticos. La segunda, que
se pensó en no continuar con el proyecto, pues el cambio
de administración hizo dudar a los seguidores del evento
que ésta lo apoyara (en realidad el Instituto pensó
en la necesidad de invertir los recursos destinados al Festival
en otros proyectos, al considerar que este espacio no era
prioritario para el desarrollo de la cultura en la ciudad,
pero la resistencia pacífica de los jóvenes
y seguidores del evento logró demostrar que el Festival
es parte de la identidad bogotana).
La tercera, que las bandas tuvieron
que realizar por primera vez y antes del evento, conciertos
en los que los jurados calificaron manejo de público,
puesta en escena, calidad musical y originalidad. (Estas jornadas
eliminatorias aún continúan haciéndose).
La cuarta, que se invitaron bandas de países tan lejanos
como Alemania (Niños con bombas), Estados Unidos (Volumen
de acero) y otros latinoamericanos tan famosos como Robi Draco
Rosa de Puerto Rico, A.N.I.M.A.L de Argentina y Criminal de
Chile, para nombrar algunas. Y la quinta, porque Rock al Parque,
tradicionalmente realizado en el mes de mayo, se presentó
en octubre (en el puente festivo del 10,11 y 12).
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Pero también fue inolvidable
el Festival del 99, pues la calidad de las bandas internacionales
(ninguna era desconocida y estaban causando furor en el mundo)
fue única: Illya Kuryaky and the Vaderramas, Café
Tacuba, Molotov, Control Machete, Julieta Venegas, Víctimas
del Doctor Cerebro, entre otras. Colombia estuvo muy bien
representado con 1280 Almas, Morfonia, Superlitio, Sha-I,
Ethereal, Ingrand, La Pestilencia, El Bloque, entre otras.
Sin embargo, el día del cierre
los asistentes no salieron muy contentos, pues las presentaciones
se demoraron por problemas de sonido y al final, las intervenciones
de los más esperados (los internacionales) fueron demasiado
cortas y el grupo bogotano Ultrágeno, que había
generado muchas expectativas, no pudo presentarse.
SIGLO NUEVO
En el 2000 se cerró un ciclo.
La sexta versión del Festival nuevamente se realizó
en octubre (14, 15 y 16) y tanto las bandas colombianas como
los asistentes demostraron un alto nivel. Los espectadores
respetaron a sus interlocutores independientemente del género
que interpretaron y los grupos participantes dejaron ver su
calidad artística. Este año entre los invitados
internacionales estuvo nada menos que Manu Chau, quien por
esa época estaba causando revuelo en el mundo con su
forma de hacer música.
Con la llegada de un nuevo siglo se presentó una propuesta
arriesgada. Rock al Parque en su séptima versión
se inició el 3 de noviembre y terminó el 12,
fueron ocho días donde la música se acompañó
de eventos teóricos en los que se promovió la
reflexión sobre el rock, la industria y otros temas
de interés general. El Festival se descentralizó
y además de la Media Torta y el Simón Bolívar
se tomó escenarios como el parque del Renacimiento,
la Universidad Nacional y el parque El Tunal.
Entre los invitados internacionales
(en total aceptaron la invitación 18 bandas) estuvieron:
King Chango de Nueva York, Los Amigos Invisibles de Venezuela,
El Gran Silencio de México y Los Tetas de Chile. Además,
por primera vez se llevó a cabo una Noche Electrónica,
en la que participaron Dj´s y agrupaciones de Techno
mexicanas de la talla de Kinky. A ellos se les unieron 11
agrupaciones nacionales como Planeta Rica, Superlitio y Electróliquido;
Y 34 distritales entre las que sobresalieron Pornomotora,
La Rueda de la Fortuna, The Klaxon, Skampida, Insaine, Injury,
Vulgarcito, Utrágeno, Koyi K Utho, entre otras.
En el 2002 volvieron a escucharse rumores: por falta de presupuesto
el Festival no se haría. Sin embargo la octava entrega
de Rock
al Parque volvió y el Instituto se decidió
por el formato original de dos plazas. En esta oportunidad
34 grupos distritales pasaron a la final. No hubo presupuesto
para realizar una convocatoria nacional, así que se
invitaron tres bandas nacionales: La Fábrica (Cali),
Electrolíquido (Medellín) y Agony (Bogotá).
Cuatro bandas internacionales poco conocidas: Lenine del Brasil,
Carajo de Argentina y Volován de México.
El 2003, la cita fue de nuevo en el
puente festivo de octubre bajo el lema "Porque lo bueno
permanece". Este IX
Rock al Parque reunió a unas cien mil personas
(un poquito más) y como novedad se exigió a
los amantes de la música y a quienes se programaron
para asistir a la Media Torta que reclamaran una boleta, gratuita,
en el Planetario Distrital. Las colas fueron interminables.
La entrada fue eterna y desastrosa, pero la fiesta estuvo
"de lujo": Pala de Medellín, La Rueda de
la Fortuna, el regreso de Morfonia, la unión especial
de los integrantes de Distrito Especial, la fuerza del ska
con Krápula, el reggae de Alerta y los internacionales:
Mississipi Blues Band de Argentina y el Inspector de México.
En esta novena versión del Festival también
se hicieron presentes los de Plastilina Mosh de México
y se pudo conocer al nuevo cantante de Agony, se sintió
la fuerza de La Pestilencia y la potencia de los brasileros
de Eminen.
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