Actualización: Mar, 19 / Abr / 2016 5:32 pm
Martes, 19 / Abr / 2016
Media: 4

‘Pampa I’, el concierto dedicado a los 100 años del compositor Alberto Ginastera

El viernes 22 de abril se celebra ‘Pampa I’, concierto que reúne en escenario a Santiago Cañon y la Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia.

‘Pampa I’, el concierto dedicado a los 100 años del compositor Alberto Ginastera

El viernes 22 de abril a las 7:30 de la noche llega al Auditorio Jorge Tadeo Lozano ‘Pampa I’, el concierto que reúne en un mismo escenario al violonchelista bogotano Santiago Cañón y a la Orquesta Sinfónica Nacional de Colombia, bajo la dirección del reconocido Carlos Izcaray, actual Director Musical de la Orquesta Sinfónica de Alabama (USA).

Pampa I’ estará dedicado al compositor argentino Alberto Ginastera, con motivo de los cien años de su nacimiento celebrados el pasado 11 de abril, razón por la que la velada dará inició con una de sus grandes obras, el Concierto para violonchelo No. 2, op. 50. Compuesto en 1981 y dedicado a su segunda esposa chelista Aurora Natola en su décimo aniversario de casados.

El violonchelista Santiago Cañón reconocido por haber tocado con las principales orquestas nacionales y participado como solista en orquestas de talla internacional, será el encargado de interpretar esta increíble obra que plantea un juego sonoro muy libre apoyado en lo rítmico, en el que se crean interesantes atmósferas inspiradas en epígrafes asignados a cada uno de los cuatro movimientos: en  Metamorfosi di un tema apunta “Aurora, vengo a ti con este canto que nace de la bruma” de Auguste Martin; en el Scherzo sfuggevole,  "¡Esa brisa reciente en el espacio esbelta!" de Luis Cernuda; en Nottilucente, “La noche brilla con las estrellas y la paja se torna dorada” de Apollinaire y en la Cadenza e Finale rustico, "Tiemble y estalle la fiesta" de Pablo Neruda.

La noche continuará con una de las obras del compositor, pianista y director Sergei Rachmaninoff, se trata de las Danzas Sinfónicas op. 45 compuestas al final de su carrera en el otoño de los años 40 y concebidas pensando en que fueran usadas para un nuevo ballet.

Inicialmente Rachmaninov las llamó Danzas Fantásticas y tituló cada movimiento mediodía, crepúsculo y medianoche, respectivamente; motivo por el cual la composición resalta porque en su primer movimiento le asigna al saxofón alto, instrumento poco usado en la orquesta sinfónica; una melodía intensa en su sección central, y en el último movimiento enfrenta dos interesantes temas: el Dies irae que representa la muerte y un tema de su Misa de Vísperas haciendo alusión a la resurrección.

Media: